Patient featured on cover of inaugural issue of Promise magazine in 1998, is now 22 years old.

¿Dónde está él ahora?

Hoy, Carlos y su familia (su abuela, Rosa Muller; su mamá, María Rodríguez;
y su hermanita de 7 años, Gaby Rodríguez) valoran y agradecen las
oportunidades brindadas por St. Jude. “Que yo esté aquí, es sólo
gracias a St. Jude”, comenta Carlos.


En 1998, el primer número de la revista Promise (la revista de St. Jude) destacó la historia de Carlos Rodríguez, un pequeño de 7 años. ¿Qué es de la vida de este niño hoy?


Hay una pequeña cosa que Carlos Rodríguez lamenta en su vida: Nunca aprendió a usar tijeras.

“Eso es algo que me perdí cuando era pequeño porque estaba muy ocupado luchando por mi vida", comenta Carlos sonriendo.

Él y su familia estaban viviendo en El Salvador en 1996 cuando los médicos le diagnosticaron un tipo de leucemia linfoblástica aguda (LLA) de alto riesgo y le dieron al pequeño de 4 años en ese entonces, un 20% de probabilidades de sobrevivir.

Carlos fue referido a St. Jude Children’s Research Hospital, donde las probabilidades eran más altas: de 60 a 65% por aquel entonces.

Mientras aprendía inglés, ingresaba al kinder y se sometía al tratamiento, Carlos se perdió algunos momentos importantes de su desarrollo — como aprender a usar un par de tijeras.

Carlos Rodriguez

Ya en 1998, caía confeti sobre la cabeza, los hombros y la cama de Carlos para celebrar su último tratamiento de quimioterapia, acompañado de su familia y del efusivo equipo médico que lo atendía. “Lo que más me gusta de esa foto es que mi abuela está en un rincón con sus manos unidas rezando, dando las gracias por haber logrado vencer esta enfermedad”, señala Carlos. 

“Honestamente, creo que no cambiaría nada de lo que me pasó”, agrega. “Pasar por el tratamiento fue una de las cosas más difíciles de mi vida, pero me enseñó a ser mejor persona. Me enseñó a madurar y a valorar cada pequeña cosa que tengo”.

Carlos participó en el ensayo clínico Total XIII del hospital para la LLA, el cual ayudó a sentar las bases para el régimen de tratamiento actual, que tiene un 94% de nivel de supervivencia.

Ya de adulto, participó en St. Jude LIFE, un estudio sin precedente diseñado para comprender el impacto a largo plazo del cáncer infantil y su tratamiento. Los sobrevivientes del cáncer infantil alrededor del mundo se están beneficiando con los resultados de este proyecto que aún sigue en pie.

Hoy, a sus 22 años, Carlos está estudiando en la universidad para especializarse en administración de empresas y trabaja en ALSAC, la organización de recaudación de fondos del hospital.

“St. Jude ha estado a mi lado en cada uno de los pasos de mi vida”, comenta. “Pienso hacer todo lo que pueda para ayudar al hospital — es mi forma de retribuirle por todo lo que hizo por mí”.


Abreviado de Promise, Invierno 2014