Sheyla

 

Si viera cómo baila Brizeida

No hay nada como la Nochebuena mexicana. Toda la familia se reúne. El hogar se llena de platillos típicos, el calor de los abrazos y la risa de los niños. La fiesta simplemente no tiene por qué parar.

The default player for embedding or displaying video on stjude.org. Default size: 544 x 306
No se pierda el video.

Pero a veces, ocurren cosas inesperadas. Alicia Aguayo todavía no puede creer una enfermedad tan devastadora como el cáncer eligiera este día para cambiarle la vida a toda su familia.

Esa noche algo no andaba bien con su hija Brizeida.

La Noche Buena jamás será igual

La pequeña de dos años se la había pasado bailando al son de la radio y jugando con sus primos, pero un pequeño tropiezo súbito, le causó tanto dolor que nadie podía consolarla. A su mamá Alicia no le pareció normal.

Inmediatamente llamaron al 911 y aunque Brizeida parecía hacerse recuperado del golpe cuando llego al hospital, el susto no terminó ahí. Brizeida tenía algún tipo de masa en su cabecita y su mamá solo esperaba que se tratara de un error.

“Sentí mucho miedo”, recuerda Alicia. “Pero al llegar al otro hospital me di cuenta de la realidad”.

En un hospital especializado de Florida, los médicos confirmaron la terrible noticia. Brizeida fue diagnosticada con un cáncer tipo neuroblastoma y sus probabilidades de vida eran de un 80%. Brizeida tuvo que ser sometida a una cirugía para remover el tumor, pero necesitaría un tratamiento extensivo.

En esa desesperación, una trabajadora social en Florida le recomendó St. Jude Children’s Research Hospital y en 8 días recibió la aprobación de traslado.

La familia de Brizeida se traslada a St. Jude

“Vi una luz, una esperanza”. Alicia no podía creer que esta institución médica se encargaría no solo del tratamiento de su niña, sino de la vivienda, transportación y comida. Jamás tendría que preocuparse por recibir una factura.

Sin embargo, la jornada de tratamientos sería aún más dura de lo que esperaba. Los médicos de St. Jude le confirmaron que el cáncer de su pequeña no se trataba de un neuroblastoma, sino de ATRT, un cáncer más fuerte con solo 20% de posibilidad de vida.

“Yo sentí que me moría”, dijo Alicia.

Inmediatamente, Brizeida comenzó el primer paso de su tratamiento: 4 meses de quimioterapias intravenosas. Esta terapia es complementada con 6 semanas de radiaciones de lunes a viernes y un tratamiento oral por seis meses. El proceso es muy duro, pero en medio de la lucha Alicia intenta devolverle la rutina que conocía.

“A ella le encantaba bailar, pero después de su operación ya no pudo caminar. Ahora con ayuda de las terapias y el paso del tiempo, ha tratado de llegar a la normalidad”.

 Para la sorpresa de todos, Brizeida  ya está comenzando a caminar. Incluso, ha comenzado a bailar un poco a poco.

“Esperanza es seguir viviendo, seguir luchando, seguir caminando”. Alicia espera que Brizeida esté lista para mostrar sus mejores pasos en la próxima temporada navideña.

Conozca cómo ayudar

Done ahora.

Únase a los eventos y campañas.

Conviértase en Ángel de Esperanza.

Únase a nuestra celebración de cincuentenario.