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En reconocimiento al impacto que ha tenido el hospital en los últimos 50 años, el Gobernador de Tennessee Bill Haslam declaró el mes de febrero “mes de St. Jude” en el estado de Tennessee.
En 1962, St. Jude Children’s Research Hospital abrió sus puertas en medio de un debate emocional acerca de cómo se debía tratar el cáncer infantil. En aquel entonces, solo algunos niños con los tipos más comunes de cáncer sobrevivían la enfermedad y muchos médicos creían que los tratamientos eran inútiles. Los médicos e investigadores de St. Jude, sin embargo, tomaron medidas radicales y sus esfuerzos resultaron en un cambio fundamental de la manera en que el mundo entero trataba el cáncer infantil. A St. Jude se le reconoce por jugar un papel significativo en mejorar los índices de supervivencia generales del cáncer infantil, los cuales han aumentado de un 20 por ciento en 1962 a un 80 porciento hoy día.
En reconocimiento al impacto que ha tenido el hospital en los últimos 50 años, el Gobernador de Tennessee Bill Haslam declaró el mes de febrero “mes de St. Jude” en el estado de Tennessee, sede de St. Jude. Este hospital, fundado por el fallecido artista Danny Thomas, abrió sus puertas el 4 de febrero de 1962.
“En las casi cuatro décadas que he estado en St. Jude, he tenido el privilegio de ver el crecimiento de la organización, de un edificio en forma de estrella a un campus enorme de casi 2.5 millones de pies cuadrados de espacio para investigación, servicios clínicos y administración”, dijo el Dr. Williams E. Evans, director y gerente ejecutivo de St. Jude. “Cuando yo empecé habían sólo unos cientos de personas como parte del personal. Ahora tenemos a más de 3,700 empleados. Gracias a la motivación que inspiran nuestros pacientes y empleados, nuestros colegas en ALSAC, junto al apoyo que reciben del público, harán posible que St. Jude continúe creciendo y floreciendo en los próximos años”.
La historia de St. Jude está marcada por grandes logros en el tratamiento de cáncer pediátrico y otras enfermedades de la niñez. En 1971, los investigadores médicos de St. Jude demostraron que una combinación de quimioterapia y radiación pudo curar al menos la mitad de los niños con leucemia linfoblástica aguda. Esta enfermedad no solo es la forma más común de cáncer infantil, sino que había sido considerada previamente como una enfermedad mortal casi universalmente. Hoy día, pacientes con leucemia linfoblástica aguda tienen una tasa de sobrevivencia de un 94 por ciento.
En 1984, además, un paciente de St. Jude con la enfermedad de células falciformes fue el primero en ser curado con un trasplante de médula ósea.
Actualmente, St. Jude está involucrado en uno de los esfuerzos más grandes del mundo para estudiar la secuencia completa del genoma en los tumores cancerosos de los niños. La colaboración entre St. Jude Children’s Research Hospital y la Universidad de Washington en el Pediatric Cancer Genome Project ya está rindiendo frutos relacionados a la investigación de formas agresivas de la leucemia pediátrica, tumores en los ojos y tumores cerebrales.
“A St. Jude se le conoce por su capacidad de contestar las preguntas más difíciles relacionadas al cáncer pediátrico, y ese enfoque no va a cambiar”, dijo James R. Downing, doctor en medicina, director de ciencias y director adjunto de St. Jude. “Como institución, contamos con el posicionamiento único para acelerar la investigación y los tratamientos. De la información genética que recolectemos del proyecto genoma, estamos creando la fundación de conocimiento para hacer posible nuevos descubrimientos y tratamientos de cáncer infantil en las próximas décadas”.
A través de sus cinco décadas, la investigación realizada en St. Jude ha incluido investigación sobre la biología del cáncer, estudio genómico, farmagenómica, terapia de genes, trasplante de médula ósea, descubrimiento de drogas, tratamiento radiológico, enfermedades en la sangre y enfermedades infecciosas. Todas éstas han sido integradas en una larga serie de pruebas clínicas innovadoras.
De acuerdo al Doctor en Medicina Joseph Laver, director clínico de St. Jude, “El cuidado excepcional de enfoque familiar que ofrece St. Jude es resultado de la colaboración de un equipo multidisciplinario que ha sido el sello distintivo de St. Jude desde que sus puertas abrieron en 1962”.
“En miras al futuro, St. Jude es un recurso nacional con una misión global y continuará creciendo su liderazgo como un recurso para niños con cáncer y otras enfermedades catastróficas”, dijo Evans. “Aunque hemos crecido significativamente, nuestra misión nunca se ha debilitado. Hemos creado una cultura de colaboración en la cual sus miembros demuestran una compasión incesante por los pacientes y las familias, innovación en nuestros tratamientos e investigación y calidad en todo lo que hacemos”.
Desde su apertura hace 50 años, St. Jude Children's Research Hospital ha cambiado la forma en que el mundo trata el cáncer infantil y otras enfermedades terminales que amenazan las vidas de niños. En St. Jude, ninguna familia paga por el cuidado médico que su hijo recibe en St. Jude y por cada niño que recibe tratamiento en el hospital, miles más han sido salvados a nivel mundial a través de los descubrimientos que llevan a cabo los científicos de St. Jude. El hospital ha desempeñado un papel fundamental al incrementar las tasas de supervivencia del cáncer pediátrico en los EE.UU. de un 20 por ciento a un 80 por ciento, y es el primer y único Instituto Nacional del Cáncer designado por el gobierno estadounidense como Centro Oncológico Integral dedicado a la pediatría. También, St. Jude es líder en la investigación y el tratamiento de trastornos de la sangre y enfermedades infecciosas en los niños. St. Jude fue fundado por el fallecido artista Danny Thomas, quien creía que ningún niño debería morir en el amanecer de su vida.