Deyanira, voluntaria de St. Jude, el día de su 90 cumpleaños.


Un legado de cariño incondicional

La comunidad de St. Jude Children’s Research Hospital tiene muchos rostros: voluntarios, personal médico, empleados y donantes. Todos tenemos algo especial que contribuir. Pero cada cierto tiempo, conocemos a personalidades únicas como Deyanira Bermúdez que nos roban su cariño y respeto. Nos recuerdan la importancia de dar nuestro apoyo incondicionalmente.

Esta encantadora voluntaria de 90 años es la razón que muchos hispanos del sur de la Florida conocen tanto de St. Jude, ya que por más de una década, Deyanira sirvió como una portavoz ciudadana de los niños del hospital.

Todo comenzó con su participación en los eventos radiales de la Qué Buena 1440 AM en Ft. Myers. Aunque a Deyanira se le conoce por ayudar a cualquier necesitado desde su natal Cali, Colombia, las historias de los niños de St. Jude le tocaron muy de cerca.   

“Ella le hablaba a todo el mundo de St. Jude. Les mostraba las fotos de los niños y para ella, ayudarlos era como un llamado de los ángeles”. Su hija Patty y sus hermanos Tony y Raúl recuerdan cómo su mamá compartía con ellos todos los mensajes del hospital. Estos mensajes los inspiraban a seguir la misión de mamá.

La reciente pérdida de Deyanira solo hace más evidente la necesidad de contar con más voces hispanas dedicadas a la misión con la misma dulzura.

“Me emociona mucho recordar sus palabras y yo voy a seguir el legado en su memoria”, dice Patty. 

Patty explica que Deyanira cuidaba mucho las fotos e historias que recibía como parte del programa de recaudación de fondos Ángeles de Esperanza de St. Jude, ya que decía que las caritas de los niños son muy poderosas para que la gente tenga una conexión personal con los pacientes, como si fueran un niño más de la familia.

“Desde la primera que recibió, mi mamita siempre guardó esas fotos. Quería muchísimo a esos niños aún cuando no los conociera y trataba de que los demás sintieran lo mismo”.

Deyanira desafortunadamente nunca pudo visitar el hospital en Memphis, Tennessee, pero Patty desea hacer el viaje en su nombre. Ella espera que muy pronto pueda colocar una placa especial para que el legado de Deyanira quede grabado con orgullo cerca de todos sus niños queridos.  

“St. Jude es la causa de mi mamita, y por eso yo siempre estaré pendiente al hospital gracias a ella”.