Conoce a los pacientes de Give thanks. Give hope.



Ethan, 5 años
Arkansas
pineoblastoma

En mayo 2012, los padres de Ethan se preocuparon cuando dejo de comer y perdió las ganas de jugar. Su médico pensó que Ethan podía estar desarrollando alergias o migrañas. Pero la madre de Ethan tenía el presentimiento de que había algo más serio. Cuando volvieron al médico, una tomografía revelo que Ethan tenía un tumor cerebral llamado pineoblastoma. El médico de Ethan les refirió a St. Jude Children’s Research Hospital. En St. Jude, Ethan fue sometido a una cirugía para extripar el tumor, qumioterapia y radioterapia. Ethan ya ha terminado su tratamiento y visita St. Jude para sus chequeos.

Ian, 6 años
México
meduloblastoma

Ian siempre había sido un niño feliz y juguetón. Pero comenzó a tropezarse al caminar. Su madre lo llevó al médico, donde los exámenes médicos revelaron que Ian sufria de un tumor cerebral poco común llamado meduloblastoma. En St. Jude, el tratamiento de Ian incluyo cirugía, radioterapia y quimioterapia. “St. Jude acepta a niños de todo el mundo”, dijo la madre de Ian. “No hemos pagado un centavo, pero aun así recibimos el mejor tratamiento que se nos podría dar”. Ian ya ha terminado con su tratamiento. Ha vuelto a su casa, y es tan juguetón como siempre.

Reese, 2 años
South Dakota
ependimoma

Reese es una bebita muy activa, y le gusta bailar. Pero desde que cumplió los 6 meses, Reese empezó a tener fiebre frecuentemente. A principios del 2013, fue hospitalizada por deshidratación. Varios meses después, Reese tuvo un ataque epiléptico. Una tomografía reveló que sufría de un tumor cerebral poco común llamado un ependimoma. Reese fue sometida a una cirugía para extirpar el tumor. Una vez que se recuperó, la familia de Reese fue referida a St. Jude, donde su tratamiento incluyó quimioterapia y terapia de protones. Reese tiene una gran personalidad. “Es feliz y extrovertida”, dijo su madre. “Dios tiene grandes planes para ella”.

Sydney, 2 años
Iowa
meduloblastoma

Sydney es una niña feliz que ama los animales. Cuando la familia de la pequeña Sydney supo que ella sufría de meduloblastoma, viajaron a St. Jude para recibir tratamiento y cuidado médico. La familia llegó en julio 2013. Su tratamiento ha incluido la quimioterapia. Cuando los padres de Sydney se dieron cuenta de que jamás recibirían una factura de pago por parte de St. Jude, rebosaron de alegría. “Fue un alivio enorme”, dijo su madre. Las familias jamás reciben una factura por tratamiento, viajes, hospedaje y alimentación — porque las familias en St. Jude se dedican cien por ciento a ayudar a sus hijos a vivir.