Los factores de riesgo hereditarios de la leucemia infantil son más comunes en pacientes hispanos


Jun Yang, PhD

Los resultados de un estudio de St. Jude Children's Research Hospital y el Grupo de Oncología Pediátrica (Children’s Oncology Group - COG, por sus siglas en inglés) precisan la base genética de un aumento en el riesgo de leucemia que enfrentan los niños hispanos y proporcionan nuevas esperanzas para cerrar la brecha de supervivencia.

Memphis, Tennessee - 30 de enero de 2012-Los niños hispanos tienen más probabilidades de que les diagnostiquen leucemia linfoblástica aguda (acute lymphoblastic leukemia, ALL) que aquellos de otras razas u orígenes étnicos, y más probabilidades de morir de su enfermedad. El trabajo conducido por los científicos de St. Jude Children’s Research Hospital ha determinado los factores genéticos detrás de las estadísticas sombrías.

Los investigadores que estudian un gen denominado ARID5B relacionaron ocho variantes comunes del gen con un mayor riesgo no sólo de desarrollar ALL pediátrico sino también de experimentar una recurrencia del cáncer después del tratamiento. Dos variantes más de ARID5B se relacionaron con probabilidades más altas de desarrollar la enfermedad. Los investigadores encontraron que los niños hispanos tenían dos veces más probabilidades que sus contrapartes de raza blanca de heredar una versión de alto riesgo de ARID5B.

“Durante años hemos sabido de las disparidades étnicas y raciales en el riesgo y resultado de ALL, pero la biología detrás de esto ha sido evasiva. Por lo tanto, es verdaderamente emocionante no sólo poder precisar las bases biológicas sino también poder descubrir que el mismo gen podría ser responsable de ambas diferencias. Los niños que heredan versiones de alto riesgo de ARID5B tienen más probabilidades de desarrollar ALL en primer lugar y luego es más probable que la terapia fracase", expresó Jun Yang, Ph.D., miembro asistente del Departamento de Ciencias Farmacéuticas de St. Jude y autor corresponsal del artículo.

El trabajo fue realizado en colaboración con el Children's Oncology Group (COG), un grupo de estudio cooperativo de investigaciones con sede en EE. UU. centrado en ensayos clínicos e investigación del cáncer pediátrico. El estudio aparece en la edición en línea del Journal of Clinical Oncology del 30 de enero.

“Múltiples factores contribuyen al desarrollo del cáncer, y heredar la versión de alto riesgo de ARID5B no es suficiente para causar la enfermedad”, expresó Yang. "Estos hallazgos preparan el escenario para una investigación emocionante a fin de entender cómo los factores genéticos, ambientales y de otro tipo se combinan en ALL, especialmente en el contexto de la disparidad racial y étnica", afirmó Yang.

“Estos y otros estudios genómicos sugieren que estamos listos para realizar finalmente un progreso importante para eliminar las disparidades raciales en esta enfermedad catastrófica”, expresó Yang. “Se necesita trabajo adicional para convertir estos hallazgos en nuevas herramientas clínicas”, agregó.

Cada año ALL se manifiesta en aproximadamente 3.000 niños de EE. UU., lo que lo convierte en el cáncer pediátrico más común. La incidencia varía por la raza y el origen étnico autodeclarados, con tasas para los hispanos 50 por ciento más altas que para las personas blancas no hispanas. Para este estudio, los investigadores usaron variaciones genéticas en lugar de autoinformes individuales para definir la ascendencia. Se estableció que los niños blancos tenían una ascendencia europea de más del 95 por ciento y que los niños hispanos tenían más del 10 por ciento de ascendencia nativa americana.

Aunque el trabajo de los investigadores de St. Jude y de otras personas está ayudando a cerrar la brecha de supervivencia, los niños hispanos tienen aún menos probabilidad que los niños de otras razas u orígenes étnicos de permanecer vivos cinco años después del diagnóstico.

Este estudio se desarrolla a partir de una investigación anterior de St. Jude que relacionaba las distintas versiones de gen ARID5B con los riesgos de ALL.

Los investigadores de St. Jude y de COG se asociaron para observar si las variaciones en el gen ARID5B ayudan a explicar las diferencias en la incidencia o en el resultado de ALL en los pacientes blancos e hispanos. ARID5B pertenece a la familia de los genes denominados factores de transcripción. Estos juegan un rol en el desarrollo normal de los glóbulos blancos afectados en ALL. La evidencia sugiere que el gen también influencia la manera en que se metaboliza el metotrexato, un fármaco clave contra la leucemia,
Para encontrar variantes de ARID5B relacionadas con ALL, el estudio comparó el gen en 330 niños hispanos con ALL y 541 personas hispanas sin ALL. Los investigadores también controlaron ARID5B en 978 pacientes blancos con ALL y 1.046 personas blancas sin el cáncer.

Aunque las versiones de alto riesgo de ARID5B se encontraron tanto en los pacientes blancos como en los hispanos, esas variantes fueron 1,5 a dos veces más comunes en los niños hispanos que en los niños blancos.

Las personas heredan dos copias de cada gen, una de cada padre. Los niños con una versión de alto riesgo de ARID5B tuvieron hasta un 80 por ciento más de probabilidades de desarrollar ALL que otros. La herencia de dos copias de una versión de alto riesgo del gen se tradujo en un aumento de 3,6 veces del riesgo de ALL.

Los investigadores también hallaron evidencia que relaciona las variantes de ARID5B con el riesgo de recaída en 1.605 pacientes pediátricos con ALL inscritos en estudios de COG. Anteriormente, Yang y sus colegas relacionaron ese nivel de ascendencia nativa americana con un riesgo más alto de recaída en pacientes hispanos con ALL. Los pacientes en este estudio que heredaron una versión de alto riesgo de ARID5B tenían un 50 por ciento más de probabilidades de una recaída que otros pacientes. También tenían más probabilidades de morir de su cáncer.

El primer autor del estudio es Heng Xu de St. Jude. Otros autores son: Cheng Cheng, Deqing Pei, Yiping Fan, Wenjian Yang, Geoff Neale, William E. Evans, Ching-Hon Pui y Mary Relling, todos de St. Jude; Meenakshi Devidas, University of Florida, Gainesville; Paul Scheet, University of Texas MD Anderson Cancer Center; Esteban González Burchard, Dara Torgerson, Celeste Eng y Mignon Loh, todos de University of California, San Francisco; Michael Dean, National Cancer Institute; Federico Antillón, Unidad Nacional de Oncología Pediátrica, Guatemala; Naomi Winick, University of Texas Southwestern Medical Center; Paul Martin, Duke University; Cheryl Willman, University of New Mexico; Bruce Camitta, Medical College of Wisconsin; Gregory Reaman, George Washington University, Children’s National Medical Center; William Carroll, New York University y Stephen Hunger, University of Colorado School of Medicine y Children’s Hospital Colorado.

Yang fue respaldado por el Scholar Award de la American Society of Hematology y el Young Investigator Award de Alex Lemonade Stand Foundation for Childhood Cancer. El trabajo fue respaldado en parte por los Institutos Nacionales de Salud (National Institutes of Health), Jeffrey Pride Foundation, CureSearch y ALSAC.

St. Jude Children’s Research Hospital

Desde su apertura, hace 50 años, St. Jude Children’s Research Hospital ha cambiado la manera en la que el mundo trata el cáncer infantil y otras enfermedades potencialmente mortales. Ninguna familia paga jamás a St. Jude por la atención que su hijo recibe, y por cada niño tratado aquí, miles de niños más han sido salvados en todo el mundo a través de los descubrimientos de St. Jude. El hospital ha jugado un papel fundamental al elevar las tasas de supervivencia al cáncer pediátrico en EE. UU. del 20 al 80 por ciento, y es el primero y único Centro Integral para el Cáncer designado por el Instituto Nacional del Cáncer, dedicado a los niños. También es líder en la investigación y tratamientos de trastornos sanguíneos y enfermedades infecciosas en los niños. St. Jude fue fundado por el difunto artista Danny Thomas, quien consideró que ningún niño debe morir en el amanecer de la vida. Únase a esta misión visitando www.stjude.org o siguiéndonos en www.facebook.com/stjude. Síganos en Twitter @StJudeResearch.

Children’s Oncology Group

El Children’s Oncology Group (childrensoncologygroup.org), un grupo de ensayos clínicos respaldado por el Instituto Nacional del Cáncer es la organización más grande del mundo dedicada exclusivamente a la investigación del cáncer en los niños y adolescentes. El Children’s Oncology Group (COG) une a más de 7.500 expertos en cáncer pediátrico en más de 200 hospitales de niños, universidades, y centros para el cáncer de gran importancia en América del Norte, Australia, Nueva Zelanda y Europa en la lucha contra el cáncer pediátrico. La investigación de COG ha convertido el cáncer pediátrico de una enfermedad prácticamente incurable hace 50 años a una con una tasa de curación general que se acerca al 80 por ciento en la actualidad. La investigación conducida por el COG también está respaldada a través de la generosidad de personas, corporaciones y fundaciones privadas que trabajan con The Children's Oncology Group Foundation (TheCOGFoundation.org), la cual posibilita que los recursos filantrópicos vayan directamente al equipo de investigadores de COG en todo el mundo, quienes están comprometidos a transformar los nuevos descubrimientos en mejores tratamientos.