Historia de Nuestros Pacientes - Neisharlene


Neisharlene

Nombre: Neisharlene
Diagnóstico: leucemia mieloide aguda
Puerto Rico

La primera señal de que algo no andaba bien con Neisharlene fue la falta de apetito, seguida de una palidez tan extrema que hasta en la escuela sus profesores se asustaron. Su pediatra ordenó pruebas de sangre. En Puerto Rico, los resultados se pueden demorar varios días, pero éste no es el caso cuando se trata de noticias devastadoras. Pocas horas después de salir del laboratorio donde se hicieron los exámenes recomendados por el pediatra, la madre de Neisharlene recibió una llamada diciéndole que llevara a su hija a la sala de emergencia al hospital. Los estudios de Neisharlene fueron enviados a St. Jude Children´s Hospital. Neisharlene y su mamá viajaron a Memphis, Tennessee, donde pasaron cuatro días en St. Jude. Al regresar a casa se encontraron con el diagnóstico devastador: Neisharlene sufría de leucemia mieloide aguda (LMA), un tipo de cáncer de la sangre y la médula ósea que avanza rápidamente.

Neisharlene y su madre regresaron a St. Jude, donde la investigación innovadora ha permitido el desarrollo de protocolos de tratamiento altamente efectivos para combatir con LMA. Actualmente, se están realizando varias pruebas clínicas que podrían ser determinantes para combatir este tipo de leucemia.

“Cuando llegué aquí con ella estaba destruida”, dice Arlene, la madre de Neisharlene. Arlene es una madre soltera que está criando a su hija con la ayuda de sus padres, quienes se mudaron a Memphis para apoyar a Neisharlene en su lucha contra el cáncer. A pesar de que la familia extraña su hogar, ellos no se sienten solos. “Nos da confianza compartir con los otros pacientes, con los empleados”, dice Arlene. “Nos sentimos en familia”.

El tratamiento de Neisharlene ha sido algunas veces difícil y ella ha experimentado altibajos de ánimo y de energía, pero no ha padecido ningún dolor. “Si estuviésemos hablando de una película, diría que los niños son el personaje más importante”, resalta la abuela de Neisharlene, Alicia. “Los niños son una prioridad en St. Jude”. Lucas, el abuelo de Neisharlene, está convencido de que en el hospital se siente la mano de Dios. “St. Jude ha sido una bendición para nosotros”, dijo él. “Los tratamientos son bien costosos, pero así no tengas nada en el hospital, se recibe una esperanza de vida y salud. Es un milagro estar aquí”.

Neisharlene está esperando recibir un trasplante de médula ósea. Ella está en el cuadro de honor de su escuela y canta en el coro de su iglesia. Hasta que llegó a St. Jude, su sueño era ser cantante, pero ahora dice que se dedicará a ser un pilar de esperanza para otros niños con cáncer. “Quiero ser enfermera cuando crezca”, dijo ella. “Quiero ayudar a otros niños como muchas personas me han ayudado aquí”.

Su mamá y sus abuelos aseguran que seguirán comprometidos con la causa de St. Jude de por vida. Arlene está convencida de que “si hacemos una cadena de esperanza en todo el mundo, quizá podríamos acabar con esta enfermedad que agobia a tantos niños en todas partes. Para lograrlo, necesitamos de la ayuda de todos”.

Esta familia militar que siempre se ha enorgullecido en ser capaz de adaptarse a cualquier situación, está aprendiendo a sobresalir también en esta ocasión.

febrero 2013