Antonio junto a su equipo durante la caminata Give thanks. Walk. de St. Jude.


Un voluntario encuentra la felicidad

Antonio y su esposa anhelaron un bebito por muchos años. Desde que se unieron en matrimonio en el 2000, no dejaban de pedirle al cielo por una vida que le brindara calidez a su hogar. Pero el tiempo pasaba y ese angelito no llegaba.

Un día, Antonio se arrodilló ante Dios y decidió hacerle una promesa que ayudaría a muchos más niños de los que él hubiese podido tener.  Antonio se unió a la causa de St. Jude.

En el año 2007, puso sus dudas a un lado y se dirigió a la Caminata Give Thanks Walk de St. Jude. Había ido dispuesto a cortarse su pelo largo para donárselo a los niños del hospital, pero terminó haciendo una promesa mucho más hermosa al convertirse en fiel voluntario y seguidor de la causa. Quedó totalmente inspirado.

“Decidí quedarme a caminar y fue una gran experiencia”, recuerda Antonio.

La satisfacción de ayudar a miles de niños con cáncer y otras enfermedades terminales fue acaparando su corazón. Antonio podía ver la esperanza en las familia del hospital y la promesa de un mejor futuro. Poco a poco, fue dedicándole más horas a la causa, incluyendo su participación en el radiomaratón con Univisión.

“Trato de involucrarme cada vez un poco más. Y aún pienso que no es suficiente”.

Para su sorpresa, en mayo del 2013, el cielo respondió sus plegarias. Antonio y su esposa fueron bendecidos con una hermosa niña. Luego de vivir la experiencia con St. Jude, la llegada de su bebita fue una inspiración aún más grande para continuar con la causa infantil.

“En mi familia hay historial de cáncer. Todos mis tíos han muerto por esta terrible enfermedad. En septiembre del 2011, mi hermana Magdalena falleció debido a esta terrible enfermedad, y me dolió muchísimo. Ahora tengo una hija y lo último que quiero es que esto le pase a ella. No me quiero imaginar lo que haría”, dice Antonio.

La dedicación de Antonio es admirada tanto por seguidores de la causa, como el personal del hospital. Más allá de las donaciones monetarias, Antonio y su familia continúan brindando el apoyo necesario para correr la voz. Antonio sabe que la lucha debe continuar.