Historia de Nuestros Pacientes - Ivanna


Ivanna, paciente del mes, diciembre 2012

Nombre: Ivanna
Edad: 4 años
Diagnóstico: Tumor cerebral

Ivanna eleva sus brazos con gracia, mientras se alza de puntitas. Imagina que es una bailarina internacional ante una gran audiencia, y sus padres no dejan de sorprenderse con su imaginación y perseverancia. Esta pequeña sigue sonriendo a pesar de su dura jornada contra el cáncer, y solo piensa en ser bailarina cuando sea grande.

St. Jude Children's Research Hospital le devolvió la esperanza a su familia.

En abril del 2011, Ivanna comenzó a tener dolores de cabeza intensos que duraban varios días. Una tomografía reveló la presencia de una masa en su cerebro y se le realizó una cirugía en Ciudad de México. Los médicos determinaron que Ivanna sufría de un tumor rabdoide teratoide atípico (ATRT), un tipo de tumor cerebral muy agresivo. Después de una búsqueda intensa, Ivanna fue referida a St. Jude.

Sus padres no podían creer que no tendrían que pagar por ningún tipo de tratamiento en St. Jude. Mejor aún, el hospital tenía un tratamiento prometedor para la enfermedad de su niña. La decisión de hacer sus maletas y emprender el viaje de 1,500 millas fue difícil, pero les daba esperanza.

“Todo ocurrió tan rápido”, recuerda su mamá.

En St. Jude, Ivanna fue sometida a una segunda cirugía para extraer el tumor. Su plan de tratamientos incluía un mes de terapia de radiación y cuatro meses de quimioterapia intensiva. En cada fase de quimioterapia, Ivanna debe recibir una infusión de sus propias células madre. Esto le ayuda a acelerar el tiempo de recuperación de manera que pueda volver a sus actividades favoritas.

La lista de esas actividades favoritas es muy larga. Desde correr, cantar o jugar con trajes y adornos, a Ivanna le gusta de todo un poco. También le encanta jugar con sus perritos y pasar tiempo con su hermano Martín y su hermana Renata. Su madre la describe como “un pez en el agua” que extraña su casa y las visitas a la playa en Puerto Vallarta.

St. Jude la ayudará a dar ese viaje de regreso.

Ivanna solo tiene cuatro años, pero conoce muy bien la importancia de vivir cada momento al máximo. Es importante defender la felicidad y hacerla nuestra.

Esta pequeña brinca, salta, baila y le echa ganas a todo lo que hace. Se voltea para asegurarse que sus padres la estén mirando. Los mira en los ojos y les regala una pirueta.

diciembre 2012