Casa de la Amistad brinda consuelo a niños con cáncer en México de la mano de St. Jude Global
Esta fundación busca aumentar las tasas de supervivencia del cáncer infantil en el país latinoamericano, atendiendo pacientes de comunidades desatendida.
13 de agosto de 2026 • 1 mínimo
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Hasta hace poco, viajar a Ciudad de México era motivo de miedo para Luz. Con lágrimas en sus ojos, subía al autobús en el que pasaba varias horas de trayecto, angustiada por lo que le esperaba en el hospital.
Hoy se le ve caminando felizmente de un lado a otro en Casa de la Amistad, su segundo hogar.
Bajo sus pies, un suelo de colores brillantes se despliega por los pasillos, dormitorios, aulas y una capilla.
En Casa de la Amistad, un centro de varios pisos ubicado en la capital mexicana, Luz se mueve hoy con una confianza que no siempre la acompañó.
La llaman Lucha o Luchita.
Luz y su mamá, Rosario
Con esos apodos es como la conocen en cada rincón de la institución, desde el comedor, donde la recibe el chef, hasta el área de juegos, donde salta libremente y se ríe como cualquier otra niña. Por ratos hace manualidades y observa con curiosidad los libros infantiles. Cuando se siente bien, se dirige a un aula donde memoriza las letras del abecedario y aprende a contar. Cuando camina de la mano con otras niñas pequeñas, voluntarios del lugar las llaman las "comadres".
Para Luz y su mamá, Rosario, el albergue de Casa de la Amistad es más que un hospedaje cuando están en la capital. Representa un lugar que ofrece comidas calientes, consuelo y amistades durante uno de los momentos más aterradores de sus vidas, mientras Luz recibe tratamiento contra un cáncer en la sangre.
"Aquí en la Casa de la Amistad, nos ofrecieron mucha seguridad, más que nada con mi hija, porque aquí le enseñaron a que soltara los miedos que ella tenía”, dijo Rosario. "Aquí ha aprendido a andar por sí sola: sube, baja, se va con los chefs”.
Casa de la Amistad es una organización sin fines de lucro que brinda atención integral y gratuita a niñas, niños y adolescentes con cáncer provenientes de comunidades desatendidas de todo México. Desde 2016, la fundación ha trabajado de la mano de St. Jude Global para aumentar las tasas de supervivencia del cáncer infantil en México a través de un programa llamado México en Alianza con St. Jude (MAS). Al celebrar su décimo aniversario en 2026, esta iniciativa continúa impulsando la transformación de la atención oncológica pediátrica en el país, con el objetivo de estandarizar y modernizar los cuidados médicos, así como eliminar las disparidades en la supervivencia. Para lograrlo, el programa promueve la centralización de los servicios de diagnóstico y el fortalecimiento de la detección temprana de la enfermedad.
Como miembro fundador de la Alianza Global de St. Jude, Casa de la Amistad también recibe capacitación especializada que le permite optimizar sus estrategias de recaudación de fondos.
En colaboración con 30 hospitales en 21 estados en México, Casa de la Amistad teje una red de apoyo que acerca el tratamiento a quienes más lo necesitan. A través de este acompañamiento, ofrece a sus pacientes un lugar donde quedarse y el transporte necesario para ir y volver de sus citas médicas, además de brindarles apoyo médico y oncológico a lo largo de su proceso. Además, proporciona medicamentos, pruebas diagnósticas, prótesis y los cuidados necesarios para mejorar las posibilidades de supervivencia del niño.
Uno de los pacientes de aquí es Asher, a quien diagnosticaron leucemia en 2023, cuando tenía 4 años. Le gusta dirigir su propio servicio de transporte no oficial por los pasillos de la Casa de la Amistad.
Cuando los niños y sus padres regresan a sus casas en medio de los tratamientos médicos, Casa de la Amistad proporciona bolsas de comida que contienen avena, frijoles, leche y pasta, lo que ayuda a garantizar que los pacientes sigan recibiendo comidas nutritivas durante su ausencia.
La organización, financiada por donantes, ofrece, también apoyo educativo y asesoramiento familiar en el albergue. Por otro lado, garantiza que los niños puedan seguir aprendiendo a través de clases y actividades para que se mantengan al día con sus estudios y, al mismo tiempo, proporciona apoyo emocional y psicológico.
El programa escolar, certificado por el Secretaría de Educación Pública, cuenta con cuatro profesores y ofrece opciones de clases presenciales y en línea. Blanca León, supervisora del programa, explicó que la educación siempre ha sido un pilar de los servicios que ofrecen. Dijo que, al inicio, cuando llegan los padres, se enfocan primero en la salud y el tratamiento de su hijo. Pero, con el tiempo, los padres se dan cuenta de la utilidad de las clases para el bienestar de sus hijos.
“El hecho de tener una escuela, una maestra, un grupo con quien también socializar ayuda un poco a olvidar o aminorar todo el tema del tratamiento”, dijo León.
Casa de la Amistad también brinda oportunidades de desarrollo laboral para pacientes mayores — algunos incluso después de haber terminado su tratamiento — ofreciéndoles un espacio donde pueden explorar sus intereses mientras desarrollan habilidades prácticas. Las mamás, por su parte, tienen la oportunidad de aprender a hacer manicuras y punto de cruz, destrezas que pueden ayudarles a generar un ingreso adicional cuando regresen a casa.
"Es para que ellas empiecen a desarrollarse y poder sostenerse con una habilidad que quizá no tenían antes", dijo Leonardo Arana, director ejecutivo. "Tenemos que darles esperanza. Quiero que vean que, después de pasar por todo esto, hay vida".
Entre los pacientes matriculados en las clases está Asher, a quien le diagnosticaron leucemia en 2023, cuando tenía cuatro años. Su mamá, Fortina, dijo que aún no ha matriculado a su hijo en una escuela local porque su tratamiento continúa. Cuando Asher regresa a su casa, tras un trayecto de unas ocho horas en autobús, se conecta a su aula virtual en el albergue por dos horas al día.
“La maestra de aquí le da indicaciones de lo que tiene que hacer. Él está sentado a la mesa, pendiente de la actividad, pero prefiere estar aquí (en la institución) que conectado en línea”, dijo su mamá.
Cuando Luz, la más pequeña de tres hijos, tenía 3 años a principios de 2025, fue diagnosticada por primera vez, cada revisión médica y tratamiento significaban pinchazos interminables que siempre dejaban a la pequeña asustada y llorando, recordó Rosario. Cuando subían al autobús, Rosario recordaba cómo su hija solía golpear las ventanas, suplicando a sus tías que no la dejaran ir.
Rosario se sentía sola en la capital. Durante esos primeros días en el albergue de Casa de la Amistad, Luz, por su parte, estaba insegura y reservada, por lo que se mantuvo cerca de su mamá. Aún no estaba lista para confiar en quienes la rodeaban. Pero con la ayuda de una psicóloga, Luz empezó a mostrar su verdadera personalidad.
“Aprendió a expresar lo que sentía y luego empezó a hablar más", dijo Rosario.
Poco a poco, Luz empezó a explorar el albergue y a participar en actividades diseñadas para niños como ella. Hizo amigos, disfruto interactuando con todos, incluyendo sus profesores, y entró con confianza en aulas llenas de libros y con ganas de aprender. Pasaba largos periodos en el patio de juegos.
En los días que Luz sentía los efectos de la quimioterapia o la radioterapia, el albergue de Casa de la Amistad era su lugar preferido para descansar. "Siempre le ha gustado estar aquí porque dice que no hay doctores ni jeringuillas", dijo Rosario.
A veces, cuando está en su casa, Luz anhela volver a Ciudad de México —volver al albergue de la Casa de la Amistad.
"Tengo que recordarle que aún no es tiempo de volver", dijo.
Se estima que 400.000 niños en todo el mundo desarrollan cáncer cada año y la mitad de ellos nunca son diagnosticados. En muchos países de ingresos bajos y medianos, menos del 30% sobrevive debido a la falta de acceso a una atención de calidad. St. Jude Children's Research Hospital cree que los niños de todo el mundo merecen las mismas oportunidades de supervivencia y está trabajando con instituciones y fundaciones de atención médica de todo el mundo para ayudar a hacer ese sueño realidad.