Ser un Ángel de Esperanza lo significa todo para mí

Tras 13 años apoyando a St. Jude, René Torres sabe que lo importante no es la cantidad, sino la esperanza que cambia la vida de un niño.

diamond pattern

  •  2 mínimo

René Torres es socio de St. Jude en Hope

Apoya a St. Jude

Español | English

René Torres es socio de St. Jude en Hope

Antes del viaje ya me había preparado.
 

Pensé que iba a salir muy triste aquella primera vez que visité St. Jude Children's Research Hospital®. 

Pero no fue así. 

Por el contrario, ¡me renovó las esperanzas y salí con mis baterías recargadas para apoyar la misión con todas mis fuerzas! 

En los 13 años que llevo involucrado con St. Jude, he tenido el honor de visitar sus instalaciones en tres ocasiones.

Cada vez que voy, me coloco frente a la estatua de San Judas Tadeo para hacer una oración. Doy las gracias de que estoy vivo, de que estoy sano y por el hecho de que puedo apoyar a los pacientes del hospital y el trabajo que allí se realiza.  

Ha sido impactante ver cómo se ha desarrollado el campus con los años, cómo se invierte cada dólar que se dona y cómo los niños siguen desplazándose en carritos por los pasillos y en la cafetería como una manera de permitirles continuar viviendo su infancia.

Es una labor que siempre me ha parecido sumamente valiosa. 

Como ingeniero, una de las cosas que más me atrajeron al inicio fue saber que el hospital tiene un equipo dedicado a descubrir las curas que salvan a los niños con cáncer y otras enfermedades graves a través de tratamientos clínicos e investigación científica.

René Torres es socio de St. Jude en Hope

Por eso recuerdo que desde hace más de dos décadas veía los anuncios de televisión y enviaba una donación. Con el tiempo, me convertí en Ángel de Esperanza, de modo que mi donación llegara cada mes. 

Luego participé en el primer torneo de golf a beneficio de St. Jude que se hizo aquí en Puerto Rico. 

Ahí me enamoré de la obra.  

Posteriormente, mostré mi interés a los organizadores del torneo anual y tuve el privilegio de ser invitado a formar parte de su junta de directores.

Presidí ese comité por siete años y ahora participo como voluntario.  

Y si digo que para mí es una labor sumamente importante, es porque las familias nunca reciben una factura de St. Jude por tratamiento, transporte, hospedaje ni alimentación, para que así puedan enfocarse en ayudar a sus hijos a vivir.

Desde que supe eso, y al conocer de cerca la misión, siento que, después de mi familia, St. Jude es de lo más importante. Me llena el corazón. Y lo que me da alegría en los momentos más difíciles es saber que esos nenes están en buenas manos y que cada uno de nosotros, los donantes, aporta a esa misión.  

René Torres es socio de St. Jude en Hope

Mis hijos están sanos. Uno de ellos tiene síndrome de Down y también está saludable, y eso es una bendición para mí. 

Por eso ser un Ángel de Esperanza lo significa todo para mí; yo me vivo esta causa.  

Finalizo diciéndoles a quienes no se han unido a St. Jude que esta es una obra maravillosa. 

Como seres humanos, creo que todos deberíamos permitirnos ayudar al menos a una persona. Cada uno puede lograr ese objetivo si se enfoca en uno a la vez, no en 20 ni en 40. Porque si cada uno de nosotros se enfoca en ayudar a alguien, vamos a hacer un mundo mejor. 

Y los invito a darse la oportunidad, porque esto no se trata solo de una donación: se trata de darle esperanza a un niño.

diamond pattern