Un instante de esperanza que inspiró años de generosidad
Este ejecutivo de TelevisaUnivision narra el momento que le hizo cambiar de perspectiva y lo llevó a respaldar la misión de St. Jude por más de 15 años.
17 de febrero de 2026 • 3 mínimo
Español | English
Fue una escena imposible de olvidar.
Durante su primera visita a St. Jude Children’s Research Hospital®, Jesús Chávez dice haber presenciado algo que lo marcaría para siempre.
Corría el año 2008 y había sido invitado al campus de St. Jude ubicado en Memphis, Tennessee, cuando trabajaba en la división de radio de Univision, con el fin de ayudar a coordinar el radiotón nacional que se realiza anualmente en medios hispanos de Estados Unidos a beneficio de St. Jude.
Photo by Michael Delgado
“Recuerdo haber visto a un niño recibiendo quimioterapia mientras hacía su tarea de la escuela. Estaba tranquilo, concentrado, como si fuera un día cualquiera, y ese contraste me impactó, porque él había encontrado un instante de normalidad en su vida”, dijo Chávez con tono reflexivo. “Al mismo tiempo me di cuenta de que el hospital está ahí justamente para eso, para apoyarlos y ayudarlos en esos momentos tan difíciles”.
Esa imagen tan viva es la que le ha impulsado a apoyar la misión de St. Jude desinteresadamente por más de 15 años.
“Para mí, eso es esperanza: poder encontrar paz en medio del caos que puede suponer una enfermedad grave a tan corta edad”, dijo Chávez, presidente regional de Televisa Univisión en el estado de California.
Desde entonces, afirmó que St. Jude ha sido parte de su vida profesional y personal.
Actualmente preside de manera voluntaria el Consejo de Asesoría Digital (Digital Advisory Council) de ALSAC, la organización de concientización y recaudación de fondos de St. Jude. Se trata de un grupo de profesionales que orienta a la organización en temas de estrategia digital y mercadeo, buscando siempre cómo conectar mejor con las audiencias y ayudar a salvar vidas.
Su conexión con St. Jude se volvió aún más personal cuando vio a su padre enfrentar el cáncer en dos ocasiones. “Me hizo pensar mucho en los niños que reciben un diagnóstico similar, pero sin haber vivido aún la vida”, dijo.
Luego nació su hija y dijo sentir aún más afinidad con las familias de St. Jude que ha conocido a lo largo de los años.
“Ahora veo de manera muy diferente a los padres que atraviesan esa situación, acompañando a hijos con cáncer u otras enfermedades graves. Y uno se pregunta: ‘¿Qué pasaría si me tocara a mí?’ Ser padre ha fortalecido profundamente mi conexión con St. Jude”, dijo.
Aunque su hija tiene solo 13 años, Chávez la ha llevado a eventos de St. Jude para que se familiarice con la misión al escuchar las historias de los pacientes y sus familias. Y lo hace con el propósito de inspirarla. Confía plenamente en que la generación de su hija también seguirá sus pasos.
“Diría que a ellos les importa mucho la comunidad, el mundo, o sea, tienen diferentes causas, así que es muy bueno que se involucren más temprano. La gente joven tiene ese interés de ser parte de algo más grande que beneficie a otras personas y me da mucho gusto ver que se quiere involucrar”, dijo.
Cada vez que tiene oportunidad, Chávez abre su corazón y comparte su experiencia con St. Jude frente a diferentes audiencias. Uno de los aspectos que más le gusta destacar es la estrategia de St. Jude Global® para abordar la disparidad en la supervivencia del cáncer pediátrico en todo el mundo. Para él, tiene un valor especial explicar el caso de México, país donde vivió parte de su infancia, y en el que el hospital colabora con múltiples sectores para mejorar la atención de los 7,000 niños que son diagnosticados con cáncer cada año en dicho país.
Pero México es solo una parte de una meta mucho más grande.
St. Jude también colabora actualmente con la Organización Mundial de la Salud y afiliados internacionales para curar al menos al 60 % de los niños con los tipos de cáncer más comunes en todo el mundo para el año 2030.
“Siempre digo que St. Jude tiene una misión clara, que es descubrir las curas que salvan a los niños, y lo está logrando. Sus avances científicos están ayudando a reducir significativamente la mortalidad infantil por cáncer a nivel global”, dijo.
Pero reconoció que aún queda mucho por hacer y que el apoyo de la comunidad es vital para mantener viva esa misión.
“St. Jude no solo trata enfermedades. St. Jude crea esperanza. Y esa esperanza necesita de todos nosotros”.