Conoce a Hollis Belger, cuya habilidad con el balón ayuda a recaudar fondos para St. Jude
Mientras la atención internacional se concentra en el gran torneo mundial, su constancia destaca el poder del fútbol para unir e inspirar a la comunidad.
18 de junio de 2026 • 3 mínimo
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Para Hollis Belger, demostrar sus habilidades futbolísticas al mantener el balón en el aire con los pies tiene un propósito especial. Con el tiempo, la práctica se ha convertido en una poderosa manera de unir a la gente y apoyar a St. Jude Children’s Research Hospital®.
Con la llegada del gran torneo internacional de fútbol de 2026, la estudiante de la universidad de Stanford, en California, encuentra una nueva motivación para realizar su iniciativa, “Juggling for Jude”. Esta vez, su meta es ambiciosa: recaudar un millón de dólares para St. Jude antes del torneo global femenino del próximo año. Lleva más de una década comprometida con la misión del hospital de investigación y ha ayudado a recaudar más de 855 mil dólares.
"He estado intentando llegar al millón de dólares durante años", dijo Belger. "El torneo mundial femenino [de fútbol] es el próximo verano, y pensé lo increíble que sería — en mi último año en la universidad — trazarme la meta del millón de dólares".
Belger tenía solo nueve años cuando transformó su pasión por dominar el balón en el aire solo con los pies en una poderosa herramienta de recaudación de fondos.
Recordó entonces que había realizado un proyecto escolar en el que investigaba sobre St. Jude, su historia y la motivación de su fundador, Danny Thomas, por abrir un hospital adonde los pacientes fueran admitidos sin importar su raza, religión, nacionalidad o la capacidad de pago de su familia, basándose estrictamente en criterios médicos. Le gustaba el hecho de que las familias nunca reciben una factura de St. Jude por tratamiento, transporte, hospedaje ni alimentación.
Su mamá también compartía la pasión por la labor de St. Jude. Belger explicó que sus padres siempre la habían animado, junto a su hermana, a servir a su comunidad, lo que la inspiró finalmente a lanzar “Juggling for Jude”.
Ese primer verano, recabó 34,000 dólares, haciendo malabares con un balón de fútbol a cambio de donaciones. Después llevó sus malabares de gira, participando en desfiles, torneos benéficos de golf y otros eventos.
En 2021, Belger logró su mejor marca personal, 7,157 golpes consecutivos al balón, sin tocar el suelo, en una hora y 16 minutos sin parar.
¿Cómo consigue mantener la pelota en el aire tanto tiempo?
"No puedes hacer tantos malabares seguidos, si no tienes en mente un propósito que sea más grande que tu meta personal", dijo. "Es un recordatorio para mí cada una de las interacciones que he tenido con un paciente y una familia de St. Jude".
No obstante, cuando empezó no conocía a nadie relacionado con St. Jude. Pero eso cambió en el segundo verano de su iniciativa cuando conoció a una niña que era paciente.
"Tenía mi edad. Y verme reflejada en ella, le dio a St. Jude un rostro y un nombre. Cambió mi perspectiva", explicó Belger.
"Recordaré ese día el resto de mi vida. Y eso hizo que ‘Juggling for Jude’ tomara un rumbo completamente nuevo para mí", añadió. "No iba a ser solo un proyecto de verano, sino una misión y un propósito de por vida".
Desde entonces, Belger ha conocido a más pacientes y ha recibido cartas de muchos otros — cada uno con su propia experiencia, recordándole la importancia de sus esfuerzos por St. Jude.
"Cada historia es diferente y ha sido un honor", dijo.
Recientemente, Belger conoció a Ramón Hernández, quien había sido paciente de St. Jude mientras recibía tratamiento contra la leucemia cuando era niño. Hernández, que ahora trabaja como asistente legal, es también un fan del fútbol y recauda fondos para St. Jude de muchas maneras, incluyendo el proyecto de Hollis.
“Nos unimos por el amor al fútbol, pero ver a alguien con una trayectoria de vida tan exitosa después de todo lo que pasó fue estupendo", dijo. "Fue especial".
A los 13 años, en 2018, Belger fue nombrada “SheBelievesHero” por la Federación de Fútbol de los Estados Unidos y la Selección Nacional Femenina de Fútbol de Estados Unidos. El reconocimiento le permitió viajar a Nueva Jersey y conocer a las miembros del equipo nacional femenino.
“Estaba emocionadísima, y mi mami aún más porque es aún más fan que yo” dijo Belger, notando que su mamá había jugado fútbol en la universidad.
La recaudación de fondos de Belger no siempre ha sido fácil, pero eso no le ha impedido continuar. Durante la pandemia de COVID-19 y los cierres posteriores, Belger impartió clases virtuales de cómo dominar el balón. En el proceso, animó a su comunidad a seguir su ejemplo. Hoy, continúa animando a otros para que se unan a la misión de St. Jude.
“Ahora doy charlas en escuelas, tanto en primaria como en secundaria — realmente le hablo a quien quiera escuchar. Les digo: ‘Literalmente, estaba jugando con la pelota en mi jardín, y mírame aquí hoy. Tú también puedes hacerlo’”.