Un legado con propósito: apoyar a St. Jude por generaciones
Theresa Pagano honra la memoria de su esposo a través de donaciones que apoyan a pacientes y sus familias.
10 de marzo de 2026 • 2 mínimo
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Theresa Pagano no pudo contener las lágrimas al pararse frente al Legacy Wall, un espacio conmemorativo de St. Jude Children’s Research Hospital®, donde se honra a las personas que han decidido incluir al hospital en sus planes patrimoniales o testamentarios.
Era en la primavera de 2025 y Theresa pisaba por primera vez el campus de St. Jude.
No lloraba solo por la emoción del momento, sino también por la profunda ausencia de su esposo, Louis.
Lou, como todos lo conocían, falleció en el verano de 2024 a causa de un cáncer. Para la pareja de Nueva York, visitar St. Jude había sido un sueño compartido, una meta en su lista de deseos. Sin embargo, el deterioro de la salud de Louis se fue convirtiendo en un impedimento para viajar.
Tras su fallecimiento, Theresa decidió hacer el viaje sola. Fue su primer evento de la Danny Thomas–St. Jude Society, un encuentro anual que reúne a personas que han incluido a St. Jude en su testamento o en sus planes patrimoniales.
“Venir a St. Jude fue una experiencia que me abrió los ojos”, dijo Theresa. “Hay tanta esperanza aquí que se siente en cada rincón”.
Theresa estaba decidida a que su esposo, con quien compartió 27 años de matrimonio, estuviera presente de alguna manera. Frente al Legacy Wall, posó junto a los nombres de ambos que están hoy grabados en la pared. Allí sostuvo una foto en la que aparecen abrazados, sonriendo.
Era su forma de decir: “Estamos aquí. Juntos”.
“Louis amaba profundamente a St. Jude”, recordó Theresa. “Cuando empezábamos a salir, descubrimos que los dos apoyábamos a St. Jude. Esa coincidencia fortaleció nuestro vínculo e hizo aún más firme nuestro compromiso con los niños”.
Y ese amor de su esposo por St. Jude se mantiene vivo. Lou, quien fuera un veterano del Cuerpo de Infantería de Marina y carnicero de profesión, dejó un legado en su testamento para apoyar la misión en la que creía con todo su corazón. En julio de 2024, Theresa envió la donación a St. Jude.
Pero no será su única contribución, pues Theresa también ha incluido a St. Jude en su propio testamento, asegurando que la generosidad que compartieron como pareja continúe llevando esperanza a niños y familias a través de muchas generaciones.
El compromiso de Theresa con St. Jude tiene raíces profundas. Al crecer en Nueva York, recuerda cómo su madre donaba a St. Jude, siempre puntual, “como un reloj”.
“Ella nos enseñó a vivir con generosidad”, dijo Theresa.
Ya como adulta y madre soltera, Theresa comenzó a donar a St. Jude. Más adelante se convirtió en Ángel de Esperanza, donando mensualmente, tal como lo hacía su madre. Cuando se casó con Louis, su segundo esposo, ambos decidieron actualizar sus testamentos y dejar un legado a St. Jude.
Con poco más de 70 años, y ya retirada de su carrera en el área de ventas, Theresa disfruta pasar tiempo con su hija, Heather, así como con otros familiares y amigos. Durante su visita a St. Jude, también hizo una nueva amistad: Cheryl, a quien conoció en el evento para donantes.
Ambas tienen mucho en común, dado que las dos son viudas y están comprometidas con la misma misión de ayudar a salvar vidas de niños, especialmente porque saben que las familias nunca reciben una factura de St. Jude por tratamiento, transporte, hospedaje ni alimentación– para que así puedan enfocarse en ayudar a sus hijos a vivir.
Las nuevas amigas han planificado varios encuentros, incluido regresar juntas al campus para participar otra vez en el evento de la Danny Thomas–St. Jude Society, así como un viaje a Nueva York para disfrutar de obras teatrales de Broadway.
“Venir a St. Jude fue una experiencia que me abrió los ojos”, dijo Theresa. “Hay tanta esperanza aquí que se siente en cada rincón”.