Iván Emilio: “St. Jude pasó de ser una inspiración a un compromiso personal”
Desde eventos comunitarios hasta las redes sociales, este creador de contenido encontró nuevas formas de compartir la misión de St. Jude.
16 de octubre de 2026 • 2 mínimo
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Crecí en Mayagüez, Puerto Rico, y recuerdo que siempre nos reuníamos en familia en la sala de mi casa para ver televisión.
Me llamaba la atención que podíamos estar conversando mientras veíamos cualquier programa, pero todo el mundo hacía silencio cuando aparecía un anuncio de St. Jude Children's Research Hospital®. Ahora que lo pienso, ese silencio era una forma de escuchar de verdad y de conectar con lo que se mostraba en pantalla. Como niño, me inspiraba ver cómo este hospital ayudaba a salvar vidas gracias al apoyo de los donantes.
Mi papá trabajaba para una compañía farmacéutica y enviaba cheques mensuales para apoyar a los pacientes de St. Jude. Lo hacía siempre, puntualmente, aunque yo no me enteré hasta muchos años después.
De adulto, me mudé a Los Ángeles y me convertí en creador de contenido y host de televisión. Aquí seguí viendo los anuncios de St. Jude con la misma atención, imaginando que algún día tendría la oportunidad de conocer más de cerca la misión.
Y así ocurrió. En 2023, me invitaron a visitar el hospital en Memphis, Tennessee, para asistir a un evento junto con otros colegas.
Recuerdo haber pensado: “¡Guau! Llevo años escuchando sobre St. Jude, y claro que me encantaría conocer a fondo el trabajo que realizan”.
Al llegar y escuchar las historias de los pacientes y sus familias, comprendí aún mejor el impacto de la misión. Ver su gratitud, esperanza y alegría me permitió apreciar los resultados de décadas de investigación y atención médica. También me impresionó conocer el campus y saber que las familias nunca reciben una factura de St. Jude por tratamiento, transporte, hospedaje ni alimentación.
Otra de las cosas que más me conmovió fue conocer la historia de su fundador, Danny Thomas. Como artista con una carrera en Hollywood, decidió crear un legado para ayudar a los niños, y esa visión sigue presente en todo el campus. Su ejemplo me inspiró a confiar más en mí mismo y en mi carrera. Me recordó que, a medida que crecemos profesionalmente y alcanzamos nuevas audiencias, también tenemos la oportunidad de generar un impacto positivo en la vida de los demás.
Fue entonces cuando entendí que St. Jude había pasado de ser una inspiración a convertirse en un compromiso personal. Desde entonces me he unido a eventos de recaudación de fondos, como La Caminata de St. Jude, en Los Ángeles. Incluso formé mi propio equipo, integrado por más de 30 personas. Tiempo después, participé en un importante maratón y elegí apoyar la misión de St. Jude a través de ese esfuerzo.
También he compartido la misión de salvar vidas en mis redes sociales, utilizando mi plataforma para crear conciencia y motivar a otros.
Para mí, St. Jude me ha dado un propósito. Me ha brindado la oportunidad de usar mi voz dondequiera que vaya para compartir esperanza y apoyar a los niños con cáncer y otras enfermedades graves en todo el mundo.