Una visita sorpresa: Valentina y Suzette Quintanilla se reencuentran en el GRAMMY Museum
La paciente de St. Jude asistió a la inauguración de una exhibición en honor a la cantante Selena en Los Ángeles
16 de febrero de 2026 • 1 mínimo
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Valentina se abría paso entre la multitud, con los ojos llenitos de emoción, como si nada a su alrededor pudiera detenerla.
Aprovechaba cada espacio entre los flashes de las cámaras y los micrófonos de los reporteros, mientras todos se giraban, sorprendidos, al ver a la niña de seis años con tanta determinación. Así, con pasos pequeños pero firmes, avanzó hasta llegar frente a Suzette Quintanilla, hermana de la cantante Selena.
De repente, todo se detuvo.
“¡Esta es la mejor sorpresa de todas!”, exclamó Suzette, antes de abrir los brazos y recibirla con un gran abrazo, de esos que dicen más que mil palabras.
“¡No puedo creerlo!”, le dijo mirando a los ojos de la niña, que asentía con una sonrisa contagiosa.
Valentina había llegado justo a tiempo para ver de cerca a su ídolo con un regalo en mano: un portarretratos con fotos de 2025, cuando ambas se conocieron en St. Jude Children's Research Hospital®.
“Conocí a Valentina cuando se encontraba bajo tratamiento”, le explicó Suzette a los reporteros.
Este segundo encuentro ocurría a solo horas de un momento histórico en el Grammy Museum, donde los reporteros seguían amontonándose para ser testigos del evento.
El museo ubicado en Los Ángeles se aprestaba a inaugurar una muestra individual dedicada por completo a un ícono latino: Selena. La exhibición temporal marcaba la primera muestra oficial de algunos de los objetos personales más atesorados de la familia y los preferidos de la cantante fuera del Selena Museum en Corpus Christi, Texas.
“Creo que es muy importante y me llena de orgullo ver que los fans la siguen queriendo y continúan apoyando su música y los proyectos que siguen creándose”, dijo Chris Pérez, quien fuera el esposo de Selena. “Ella estaría muy orgullosa”.
Valentina recorría la exhibición sin poder disimular la emoción, fascinada con cada pieza del legado de la icónica artista que tanto admira: los vestuarios coloridos, los souvenirs, sus premios Grammy, así como los instrumentos musicales que alguna vez acompañaron a su banda. A ratos se quedaba mirando en silencio y, de pronto, como si la música de fondo la llamara, empezaba a tararear una canción o a bailar libremente, feliz, como si nadie más estuviera a su alrededor en el tercer piso del museo.
Al bajar al segundo piso, Valentina también tuvo oportunidad de ver en pantalla gigante un documental íntimo de 2025 en el que la familia Quintanilla comparte imágenes inéditas que celebran la vida y el legado de la legendaria intérprete mexicoestadounidense y su banda familiar. Y al salir del museo, la pequeña posó ante las cámaras junto a Chris y la madre de Selena frente a un mural en honor a la cantante. La obra fue pintada con la intención de ilustrar cómo su voz continúa inspirando distintas generaciones, como la de Valentina y su mamá, Paola.
“Nosotras estamos viviendo un sueño al estar aquí y compartir con la familia Quintanilla tan de cerca”, dijo Paola.
En otro momento de la inauguración, Valentina notó un cambio en el estilo de Suzette. Con total naturalidad se le acercó nuevamente con una pregunta: ¿Te cortaste el pelo?
“Sí, y veo que el tuyo ha crecido mucho desde que te vi”, le respondió Suzette con mucha ternura. “¿Te lo dejarás crecer más?”.
Valentina asintió sin decir mucho y, como si no quisiera soltar ese momento todavía, se le arrimó de nuevo para fundirse en otro abrazo.
Paola reconoció que conocer a Suzette dejó una huella positiva en su hija. Aseguró, además, que la visita a la muestra —y cada momento vivido dentro del museo— se convirtió en un recuerdo inolvidable para las dos.
“Ella hoy se siente la niña más importante del mundo”, dijo Paola, sonriendo mientras observaba la emoción de su hija. “Siempre habla con sus amigos sobre Selena y su familia, y cuando conocemos a alguien me dice, mami muéstrale la foto que tenemos con Suzzette”.
Una colaboración con significado
En 2025, mientras el mundo conmemoraba los 30 años del legado imborrable de Selena, su familia eligió honrarla de una manera que trasciende la música: con una nueva iniciativa que se suma al apoyo que han brindado a la misión de St. Jude. Según la familia Quintanilla, se trata de una colaboración cargada de significado.
“Creo sinceramente, desde lo más profundo de mi corazón, que Selena habría hecho esto si estuviera aquí presente”, dijo Suzette durante la inauguración de la exhibición en Los Ángeles, Selena: From Texas to the World. St. Jude también fue la organización benéfica oficial de la exhibición.
Como parte de la colaboración con el hospital, se lanzó una camiseta de edición limitada en homenaje a Seleba con el lema “This Shirt Saves Lives” (“Esta camiseta salva vidas”). Los fans pueden apoyar la misión convirtiéndose en Ángeles de Esperanza, donantes mensuales de St. Jude, y recibir una de estas camisetas, mientras los fondos recaudados se destinan al hospital.
Suzette se desempeña como directora ejecutiva y presidenta de Q Productions y albacea del patrimonio de su hermana. Su visita al campus de St. Jude en Memphis, Tennessee, fue en abril de 2025.
Durante esa visita, explicó que, para su familia, colaborar con St. Jude era la manera correcta de honrar a su hermana, ya que “Selena siempre fue una gran defensora de todo lo que tuviera que ver con los niños”. Esa convicción, dijo, la reafirmó aún más al conocer la historia de Valentina.
“Es algo gratificante saber que recuerdan a mi hija y estoy tan agradecida por todo eso, por toda la oportunidad que St. Jude le ha dado a Valentina y, sobre todo, por todo el amor que ella ha recibido”, dijo Paola mientras recordaba todo lo vivido en el hospital.
En 2024, los médicos de Valentina la refirieron a St. Jude después de diagnosticarle un tumor de Wilms, el tipo de cáncer de riñón más común en niños.
Una de las mayores preocupaciones de Paola en aquel entonces era cómo pagaría el tratamiento. Pero esa angustia desapareció poco después de llegar al hospital, cuando le informaron que las familias nunca reciben una factura de St. Jude por tratamiento, transporte, hospedaje ni alimentación.
El tratamiento que Valentina recibió en St. Jude se extendió por casi un año. En septiembre de 2025, madre e hija regresaron a casa, en Ecuador, y desde entonces vuelven cada tres meses para las revisiones médicas de seguimiento.
En la escuela, Valentina es una niña extrovertida a la que le encanta aprender, además de bailar y cantar en sus clases de expresión artística. Sin embargo, Paola contó que su pequeña extraña St. Jude, donde hizo grandes amigos.
“Ella menciona mucho a St. Jude en sus oraciones. Pide por sus amiguitos que siguen en Memphis, por las enfermeras y doctores, y por todos los niños de ahí, para que puedan regresar a sus casas”, dijo Paola.
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