Olivia y Natalie, hermanastras y pacientes de St. Jude
 

Conoce a Armando

 

En el 2016, Armando fue diagnosticado con un tipo de cáncer para el cual no existía tratamiento en su país natal, Guatemala, lo que llevó a sus padres a buscar alternativas hasta llegar a St. Jude.

Hacer una Donación

 
 

Como muchos otros jóvenes estudiantes, tenía una rutina llena de actividades que además de mantenerlo ocupado, le proyectaban un futuro exitoso. Cursaba el primer año de Administración de empresas en Guatemala, su país natal y tenía un trabajo de jornada completa. Aun así, encontraba el tiempo para mantener una vida social activa y practicar su deporte favorito, el voleibol. 

Un día mientras jugaba, sintió un fuerte dolor en su hombro izquierdo que desafortunadamente se fue haciendo más recurrente y fuerte con los días, lo que lo llevó junto a su familia a realizarse algunos estudios en un hospital local de Guatemala. Los médicos concluyeron que Armando padecía de condrosarcoma, un tipo de cáncer que suele comenzar en los huesos, se caracteriza por crecer lentamente y, siempre que se los extirpe por completo, presentan bajo riesgo de expandirse.  

Este diagnóstico llevo a los médicos a recomendar la amputación total de su brazo izquierdo. Sus padres, agobiados por esa opción tan drástica, comenzaron a investigar y a buscar otras alternativas. Luego de buscar varias opiniones, fueron referidos a St. Jude, donde se dieron cuenta que el diagnostico no era correcto. Confirmaron que Armando padece de Sarcoma de Ewing.

“Antes de venir a St. Jude, mi papá estaba extremadamente preocupado y no sabía cómo pagar por el tratamiento,” dijo Armando. Para su papá, Carlos, tener que costear los gastos del tratamiento de su hijo iba a representar un gran sacrificio para toda la familia. 

 
 

Cuando nuestros amigos nos preguntan si necesitamos algo, gracias a Dios les digo que no. Tenemos comida, un buen lugar para quedarnos, y lo más importante, las medicinas y el tratamiento de mi hijo.

- Papá de Armando, Carlos.

 
male patient and father

Armando junto a su papá Carlos.

 
 

En St. Jude, las familias nunca reciben una factura por su tratamiento, transporte, hospedaje ni alimentación- porque la única preocupación de las familias debe ser ayudar a sus hijos a vivir.

El tipo de cáncer que padece Armando crece en el tejido blando alrededor de los huesos y actualmente no existe su tratamiento en Guatemala. Para todos supuso un gran alivio enterarse del verdadero diagnostico puesto que la amputación que habían planteado inicialmente, no fue necesaria.  “St. Jude nos ha brindado un gran apoyo en todos los aspectos. Aquí hemos encontrado un segundo hogar y la paz mental de saber que nuestro hijo está recibiendo el cuidado de los mejores doctores y con los mejores avances científicos,” Dijo Carlos.

El tratamiento de Armando incluyó un trasplante autólogo. Este consiste en un procedimiento que permite rescatar las células madre para luego someter al paciente a una sesión de quimioterapias y finalmente reinyectar las células extraídas y así acelerar el proceso de recuperación. También ha sido sometido a terapia de protones que es un método de radiación más avanzada y menos dañina para el tejido sano.

Carlos describe a su hijo Armando como una persona vivaz, sonriente y feliz desde niño. Además, muy conversador y carismático, con muchas ansias por educarse y crearse metas para ser cada vez mejor.

Mi sueño es continuar mis estudios y trabajo, ¿y por qué no? Comenzar una familia. Gracias a St. Jude, ahora creo que eso es posible.

- Armando.

 
 
 

Con tu donación, niños y jóvenes como Armando pueden seguir soñando con un futuro prometedor.

Hacer una Donación

 
 

Para ver actualizaciones acerca de COVID-19, por favor lea aquí.