Olivia y Natalie, hermanastras y pacientes de St. Jude
 

Compartiendo un diagnóstico de cáncer: La historia de las hermanas

 

Cuando se conocieron por primera vez, Olivia y Natalie nunca imaginaron que iban a ser hermanas, o que su amistad las llevaría a enfrentar el mismo tipo de cáncer, en la misma pierna, con solo semanas de diferencia. 

 
 

Una reunión en el parque

Olivia y Natalie – relatando la historia por separado – recuerdan su primer encuentro de la misma manera. “Nos conocimos en un parque”, dijo Olivia. “Ella llegó, me abrazó y empezamos a jugar”, dijo Natalie.

Olivia estaba en el parque con su papá, Chad. Él se había divorciado de Bobbie, la mamá de Olivia. Chad se quedaba con su hija cada dos semanas y estaba saliendo con Stacy, mamá soltera de Natalie y Noah.

Chad y Stacy se casaron en octubre de 2011, cuando las niñas tenían 5 años, y a pesar de que Olivia no vivía con ellos todo el tiempo, eran muy unidos. Incluso luego de que Olivia se mudara lejos en 5to grado, las niñas se seguían viendo algunos fines de semana, en el Día de Acción de Gracias, Nochebuena y algunos días cada verano.

 
Olivia y Natalie, hermanas y pacientes de St. Jude

Olivia y Natalie, hermanas y pacientes de St. Jude

 
 

Un verano de cambio

En el verano de 2018 comenzó el punto de inflexión en la vida de ambas familias. Olivia empezó a presentar dolor en su pierna, Bobbie dudó que algo anduviera mal. El pediatra pensó que podía ser una rotura de menisco, pero llegó el día de la resonancia magnética y todo cambió.

El estudio reveló un tumor en el fémur derecho de Olivia. Ella fue remitida inmediatamente a St. Jude, donde le diagnosticaron osteosarcoma, un tipo de cáncer de hueso, y lugar en donde comenzó su primera de muchas semanas de quimioterapia.

 
 

Aproximadamente un mes después, Stacy y Chad llegaron a St. Jude, mientras que Bobbie viajaba de vuelta a su casa para ver a su esposo y sus otros tres niños. Por esa misma época, Natalie sufrió una lesión mientras practicaba con el equipo de porristas de su escuela, por lo que fue llevada a hacerse una resonancia magnética.

Desgraciadamente, los resultados revelaron que Natalie tenia osteosarcoma, el mismo tipo de cáncer que Olivia, pero ella en su tibia derecha.

Cuando Stacy recibió la llamada sobre Olivia, pensó, “esto no puede ser verdad”. Cuando se enteró del diagnóstico de Natalie, pensó, “¿cómo es esto posible? Dios no puede hacerme esto, a mis dos niñas”.

Cuando Bobbie se enteró, decidió que Natalie también necesitaba estar en St. Jude, y en cuestión de días, llegó al hospital.

 
Natalie y Olivia, pacientes de St. Jude, con sus mamás en el hospital de St. Jude

Natalie y Olivia con sus mamás, Stacy y Bobbie, en los pasillos de St. Jude

 
 

"Coincidencias divinas"

Cuando Natalie llegó, en octubre del 2018, ya Olivia llevaba dos meses de tratamiento, así que pudo preparar a su hermana sobre cómo sería el inicio.

Aunque Olivia parece mayor, Natalie es en realidad tres meses mayor; otra coincidencia en su familia.

Bobbie las llama “coincidencias divinas”, esas extrañas sincronicidades, que a su parecer son parte de un plan.

 
 

Pienso que Dios pone cosas en nuestra vida por una razón. Puede que en el momento no las entendamos, pero él sabe por qué, y nos las revela en el momento indicado.

- Stacy, mamá de Natalie

 
Natalie, paciente de St. Jude
 
 

Cuando las dos se convirtieron en pacientes externos, se unieron como familia de una manera aún más particular. Solo las mamás y las hijas visitándose constantemente en sus respectivos hospedajes de St. Jude para ver películas, compartir comidas, o simplemente para brindarse apoyo moral.

 
Hermanastras Natalie y Olivia comiendo con sus mamás

Durante su tiempo juntas en tratamiento, Olivia y Natalie actuaban como cualquier par de niñas de 13 años. Hablaban de maquillaje o de algunos shows de Netflix.

 
 

Las dos sabíamos que a pesar de la situación que estábamos viviendo, éramos las mismas personas. Nos acercamos mucho más.

- Olivia

 
Olivia y Natalie, pacientes de St. Jude
 
 

Stacy y Bobbie siempre habían tenido una relación amigable y colaborativa. Aunque es natural que cuando los matrimonios se disuelven, aparezcan nuevas parejas y exista cierta distancia, en este caso fue lo opuesto.  

Stacy dijo, “Bobbie es actualmente una de mis mejores amigas. No se cómo lo hubiese logrado sin ella. Me permitió ayudarla con Olivia y siempre pensé que, si algo llegaba a ocurrirme, ella estaría ahí para ayudarme a cuidar a Natalie”.

"Desde el primer día estábamos pensando igual en cuanto a la preocupación y el dolor", dijo Bobbie. "Cuando Natalie fue diagnosticada, nos acercamos aún más porque podíamos entendernos a otro nivel. No podría haber pedido una mejor madrastra para mi hija".

 
Bobbie y Stacy, las mamás de Olivia y Natalie quien son pacientes de St. Jude
 
 

Una segunda oportunidad de vida

Las hermanas han concluido exitosamente su tratamiento y regresaron a casa libres de cáncer. Ya Olivia cumplió su primer año desde que fue diagnosticada, una fecha que trae consigo una mezcla de sentimientos.

“Tuve que aguantarlo, superarlo y seguir adelante,” dijo Olivia. “Quiero vivir una larga y saludable vida. No quería estar enferma, pero lo estuve, así que me tocó aprender a vivir y a ser feliz con eso. Lo logré, pero me tomó un tiempo”.

“Pienso que Olivia aprecia todo mucho más que antes,” dijo Bobbie. “La manera como se ve el cielo, la risa de su hermanito, el sabor de la comida”.

 
 

Después de estar enferma por tanto tiempo, Olivia nos contó que disfruta la escuela y poder hacer las cosas simples. Natalie recientemente cocinó un meatloaf (pastel de carne) para la cena familiar, algo que antes nunca pensó que podría hacer. “Pude hacerlo y lo hice porque sabía que podría”, dijo Natalie.

La familia de Olivia ya tenía planeada una mudanza antes de que todo esto pasara. Ahora solo estarán a 30 minutos de la casa de Natalie. Más cerca que nunca. Cerca de muchas otras maneras que el mapa no muestra.

 
Natalie y Olivia, pacientes de St. Jude, con sus mamás