Las enfermeras Ashley Gault, RN, y Nikki Parks, RN, ambas de las Unidades de Hospitalización, aplican el distanciamiento social en los primeros días de respuesta ante la pandemia.

Manos a la obra: Enfermería responde el llamado

Gracias a medidas proactivas y nuevas políticas, el sector de Enfermería de St. Jude aporta un enfoque de campo para la respuesta ante la pandemia.

Por Mike O'Kelly

 

Las tardes de los viernes en el vestíbulo de Chili's Care Center de St. Jude Children's Research Hospital suelen ser bastante tranquilas. Muchos pacientes ya terminaron con sus citas para ese día. Los empleados lo atraviesan para irse a su casa o visitar Kay Kafe y tomar unos bocadillos.

Pero la tranquilidad de un viernes hacia fines de marzo estaba cargada de tensión e incertidumbre. Fuera de las paredes del hospital y en todo el mundo, avanzaba la pandemia por COVID-19. Adentro, cuatro enfermeros, cubiertos con mascarillas faciales y batas, cruzaban en una sola fila el vestíbulo dirigiéndose a sus tareas.

Los enfermeros se movían con rapidez y caminaban con una distancia de 6 pies entre sí para mantener el distanciamiento físico. Miraban hacia adelante con un enfoque único. Su determinación captaba el corazón de la misión del hospital: garantizar el mejor tratamiento y atención a los pacientes de St. Jude.

Bajo la orientación de Robin Mutz, RN, Enfermera Ejecutiva en Jefe, el liderazgo del sector de Enfermería ha tomado medidas proactivas, ha implementado políticas nuevas y ha aumentado su colaboración durante la respuesta del hospital ante la pandemia por COVID-19.

 
 

Vemos a verdaderos héroes listos para actuar en épocas de necesidad. Hay una idea de que “a nadie le gusta la guerra, pero de la guerra realmente surgen buenas cosas como avances tecnológicos, médicos y de personal”. Esta situación no es una guerra en el sentido tradicional, pero conlleva una crisis de esta naturaleza para ver lo que es posible.

Bryan Mathieson

 
Leah Gross, RN, de las Unidades de Internación, atiende a un paciente.

Leah Gross, RN, de las Unidades de Internación, atiende a un paciente.

 
 
Desde la izquierda, Bryan Mathieson, director de logística clínica de Enfermería, conversa con los miembros del personal de Operaciones ambulatorias Rhonda Brown, Sharron Jones y Siedah Stringer mientras se preparan para evaluar a pacientes y sus familias que ingresan en el centro Chili’s Care Center.

Desde la izquierda, Bryan Mathieson, director de logística clínica de Enfermería, conversa con los miembros del personal de Operaciones ambulatorias Rhonda Brown, Sharron Jones y Siedah Stringer mientras se preparan para evaluar a pacientes y sus familias que ingresan en el centro Chili’s Care Center.

 

Preparados y proactivos

Cuando aparecieron los primeros casos de COVID-19 en los Estados Unidos, la directiva del sector de Enfermería comenzó a debatir planes de contingencia.

Bryan Mathieson, director de logística clínica de Enfermería, compartió su experiencia en capacitación en situaciones de crisis como parte del equipo que preparó el Centro de Control de Incidentes del hospital. El centro se desempeña como sede central para la respuesta de St. Jude ante el COVID-19. Como enfermero certificado de la Guardia Aérea Nacional de Indiana, Mathieson forma parte de una unidad de operaciones especiales que se concentra en la preparación ante desastres y respuesta ante situaciones de emergencia.

"Dedicamos largas horas a intentar crear cuál podría ser el plan de respuesta desde el punto de vista de la enfermería. Queríamos estar preparados y ser proactivos", comentó Mathieson.

Observando la dotación de personal disponible, Mathieson coordinó a empleados y voluntarios de enfermería. Mucho de ese trabajo implicaba educación y colaboración entre los distintos departamentos.

"St. Jude es distinto a cualquier otro lugar a donde haya estado", afirmó Mathieson. "Vemos a verdaderos héroes listos para actuar en épocas de necesidad. Hay una idea de que 'a nadie le gusta la guerra, pero de la guerra realmente pueden surgir buenas cosas como avances tecnológicos, médicos y de personal'. Esta situación no es una guerra en el sentido tradicional, pero conlleva una crisis de esta naturaleza para ver lo que es posible".

 

Momento sin precedentes

La colaboración ha marcado el camino. Los enfermeros están trabajando en ámbitos desconocidos por primera vez en décadas o, en algunos casos, en sus carreras.

Charles Coe, RN, director de los servicios ambulatorios de Enfermería, debate procedimientos de evaluación con Gheri Terry, RN, de Clínica ambulatoria, en la entrada del área de aislamiento.

Charles Coe, RN, director de los servicios ambulatorios de Enfermería, debate procedimientos de evaluación con Gheri Terry, RN, de Clínica ambulatoria, en la entrada del área de aislamiento.

Charles Coe, RN, director de servicios ambulatorios del sector de Enfermería, y sus gerentes comenzaron a hacer visitas junto a enfermeros clínicos al principio para responder a sus preguntas sobre los nuevos enfoques durante la crisis. A los fines de la seguridad y el bienestar de los pacientes, solo los enfermeros que tuvieran una necesidad absoluta de ingresar al campus lo harían.

"Queríamos garantizar que nuestros enfermeros se cuidarían. Gracias a la disminución de ingreso de pacientes al campus, les informamos que posiblemente se les pidiera que trabajaran en otra área o en algún lugar en donde en general no trabajaban", comentó Coe. "Se han adaptado a esta situación y han sido personas maravillosas con quienes trabajar".

Un equipo de auxiliares de enfermería certificados comenzó a visitar las instalaciones de alojamiento de pacientes de St. Jude fuera del campus para realizar procedimientos como extracciones de sangre y cambios de vendajes.

 

Muchos enfermeros ofrecieron ayudar con la evaluación de pacientes y empleados así como también con sus pruebas. Los enfermeros del sector de investigación clínica, que no habían visto a un paciente en años, se acercaron para ayudar con las pruebas. Los enfermeros que trabajan en las clínicas ambulatorias ayudaron a sus colegas en los pisos de hospitalización. Sus compañeros del área de hospitalización les devolvieron el favor.

 
Juice Thompson, RN, enfermera de oncología pediátrica en Hematología, presta asistencia con los esfuerzos de evaluación de los empleados.

Juice Thompson, RN, enfermera de oncología pediátrica en Hematología, presta asistencia con los esfuerzos de evaluación de los empleados.

 

Manos a la obra

"Todos hemos puesto manos a la obra", comentó Carlene Edwards, RN. Este fue su 17.º día de trabajo seguido. Edwards dijo que se había ofrecido como voluntaria para ayudar a su equipo. "Todos marcan la diferencia y se alientan y se apoyan entre sí. Estamos trabajando juntos para que superar esta crisis".

Kelsey Perry, RN, de la Unidad de leucemia, habla con un paciente.

Kelsey Perry, RN, de la Unidad de leucemia, habla con un paciente.

Kelsey Perry, RN, enfermera de oncología en la unidad de Leucemia, mencionó que el trabajo en equipo es lo que mantiene concentrados a los enfermeros. Incluso en momentos de incertidumbre y nuevas políticas, el objetivo sigue siendo el mismo para los enfermeros de St. Jude: brindar la mejor atención posible a los pacientes.

"Estoy orgullosa de ser enfermera", dijo Perry. "Elegimos esta profesión sabiendo que sucederían cosas inesperadas. Porque nos importan nuestros pacientes, es que estamos actuando, apoyándonos como equipo aún más y logrando que las cosas se hagan".

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