¿Qué le dicen a sus hijos los padres profesionales clínicos sobre trabajar durante una pandemia? Le presentamos pautas sobre cómo dirigir conversaciones difíciles con sus hijos.

Profesionales clínicos de campo: Cómo dirigir conversaciones difíciles con sus hijos sobre el COVID-19

Ya es lo suficientemente difícil como profesional clínico de campo atender pacientes durante una pandemia. Pero, ¿qué sucede con sus hijos? Le mostramos cómo mantener esa conversación.

Por Kristin Canavera

 

Como profesionales clínicos de campo, enfrentamos muchos factores de tensión mientras seguimos brindando una óptima atención a los pacientes. En casa, es posible que sus hijos le presenten preguntas e inquietudes relacionadas con su trabajo y el brote de COVID-19.

Se espera que los padres tengan todas las respuestas y sepan cómo explicar las cosas. Sin embargo, muchos padres consideran que sus respuestas son comprensiblemente inciertas durante una pandemia global.

Como padre, usted es quien conoce mejor a su hijo. Algunos niños desean saber todo lo referente al COVID-19 y su trabajo, mientras que otros desean cambiar de tema. Trabajé junto a Samantha Toohey del sector de vida infantil para desarrollar consejos útiles para dirigir conversaciones difíciles con los hijos.

¿Por qué tienes que ir al hospital cuando otros padres trabajan desde su casa?

Reconozca las inquietudes de su hijo y ayúdelo a comprender su rol como profesional clínico.

Puede decirle:

"Sé que esto debe ser difícil y confuso para ti. Tengo que ir a trabajar porque mi trabajo es ayudar a las personas que están en el hospital. En este momento, hay muchas personas enfermas con COVID-19. Tengo que ayudarlos a que se mejoren. Las escuelas, centros comerciales, oficinas y muchos otros lugares en donde trabajan las personas están cerrados para cuidar la salud de las personas. Pero el hospital aún está abierto porque ahí es donde atendemos a las personas que están enfermas. Por ese motivo es que sigo yendo a trabajar cuando ves que otros padres se quedan en casa o hacen su trabajo desde sus casas".

¿Qué sucede si te contagias de COVID-19 en el trabajo?

Muchos niños más grandes y adolescentes saben que las personas que trabajan en el sistema de atención médica pueden correr un riesgo mayor de contraer COVID-19. Los niños pueden tener distintas reacciones cuando sus padres se van a trabajar; en consecuencia, es esencial ser honestos y sinceros con ellos para aliviar su ansiedad. Los niños también pueden tener una imaginación abundante, que puede provocar una ansiedad innecesaria en momentos de estrés. Intente encontrar un equilibrio saludable entre responder preguntas con franqueza y darles demasiada información, lo que puede hacerlos sentir abrumados. Usted puede medir cuánto es lo que entiende su hijo y desea saber haciendo usted las preguntas.

Puede decirle:

"¿Qué crees tú que pasará? [Deje que la respuesta de su hijo oriente el resto de su respuesta]. Si me contagio de COVID-19, haré todo lo que esté a mi alcance para mantener segura a nuestra familia y evitar que se propaguen los gérmenes. Mientras estoy en el trabajo, uso máscaras, batas y guantes especiales para cuidarme. Si me llego a contagiar del virus, tendré que hacer cuarentena. Esto quiere decir que tendré que estar solo en una habitación de la casa o en otro lugar para asegurarme de que los gérmenes no se propaguen. Si esto sucede, aún puedes hablar conmigo en Facetime o por la puerta y me puedes enviar dibujos, cartas y notas. Posiblemente no me sienta bien. Podría tener fiebre o tos y sentirme débil. No podremos abrazarnos, ni darnos un beso ni tampoco pasar tiempo físicamente juntos si me contagio de COVID-19, hasta que el virus se vaya de mi cuerpo. Pero, yo aún te amo y encontraré la forma de demostrártelo. Simplemente quiero que estés sano y no propagar los gérmenes".

Puede ser útil preguntarle sobre sus sentimientos en general y también sobre cómo se siente con respecto a los cambios en su vida cotidiana.

Puede decirle:

"¿Qué sabes del coronavirus?"

"¿Cómo te sientes cuando escuchas noticias sobre el coronavirus?"

¿Tu trabajo es peligroso? ¿Tienes miedo de ir allí?

Sea honesto con respecto a que su trabajo puede ser difícil, pero tranquilice a sus hijos acerca de que los centros de atención médica y los trabajadores sanitarios hacen todo lo posible para protegerse y proteger a los pacientes. Recuerde reconocer las preguntas e inquietudes de su hijo. También es útil recordarles los aspectos positivos de su trabajo.

Puede decirle:

"Trabajar en un hospital puede ser difícil porque estamos rodeados de gérmenes y personas enfermas, pero es un trabajo importante que me encanta hacer. Trabajo allí porque quiero ayudar a las personas y sé cómo protegerme de los gérmenes. Todos los que trabajamos en el hospital tomamos medidas para que todos estén seguros. Nos lavamos las manos con frecuencia y usamos mascarillas y otros equipos especiales para protegernos de los gérmenes".

¿Por qué tienes que estar tanto tiempo en el trabajo? ¿Por qué tienes que trabajar los fines de semana?

  • Es posible que su hijo esté advirtiendo cambios en su rutina y comunidad. Posiblemente esté teniendo dificultades con sus ausencias prolongadas e itinerarios impredecibles. Si bien hay mucha incertidumbre en el mundo de hoy, mantener un sentido de continuidad y rutina reporta en muchos beneficios para los niños.
  • Aunque no sepa su itinerario laboral exacto, es posible que dejar un calendario o lista en un espacio común ayude a su hijo a manejar el estrés de no tenerlo en casa. Es importante ayudar a que su hijo entienda que sus horarios están sujetos a cambio.
  • Mantenga una comunicación honesta lo más posible. Los niños a veces se tranquilizan al hablar con usted o saber con anticipación que su rutina está cambiando (por ej., no llegará a casa en hora).
  • A pesar de las largas horas y los itinerarios impredecibles, mantenga una rutina y ofrezca estabilidad.

¿Por qué no puedo abrazar a mamá o a papá cuando llegan del trabajo?

Es posible que su hijo no comprenda por qué hay cambios en las rutinas cotidianas de la familia, como poder saludarlo como lo haría habitualmente cuando llega de trabajar. Ayúdelos a comprender los motivos de estos cambios. Asegúrese de mantener formas de estar comunicados, pero ayude a su hijo a comprender que usted tiene que cuidar a toda la familia con estas precauciones adicionales en casa.

Puede decirle:

"Quiero proteger a todos los que pueda y mantenerlos sanos. Cuando llego del trabajo, me quiero asegurar de que no estoy trayendo gérmenes del hospital donde estaba atendiendo pacientes. Posiblemente tenga que quitarme la ropa del hospital en otra parte de la casa para que los gérmenes no circulen. Incluso es posible que tenga que darme una ducha antes de abrazarte y saludarte. Todo esto es para cuidarte".

Presentamos alternativas para demostrar afecto o cariño sin abrazarse:

  • Contacte a su hijo o a su familia por Facetime antes de dirigirse a su casa para recordarles estas nuevas reglas de seguridad.
  • Escriba notas y cartas, haga dibujos o envíe videos de usted mismo registrándose y saludando durante su turno, si el tiempo lo permite.
  • Genere momentos especiales de juegos programados o realice otras actividades preferidas.
  • Destaque los momentos positivos del día. Por ejemplo, reconozca un logro o hable de un momento feliz.

¿Por qué mamá o papá está triste o preocupado?

Los niños pueden darse cuenta de las emociones de los padres y cuidadores. Si bien la ansiedad y otras emociones desagradables son comprensibles y adecuadas durante una pandemia, esté atento a cómo maneja su tensión. Al hablar con su hijo sobre su trabajo o el COVID-19, haga todo lo que pueda para mantener una actitud de calma. Asimismo, intente ser consciente de que su hijo podría escuchar por casualidad conversaciones o darse cuenta de conductas que demuestren su ansiedad. Transmita tranquilidad y recuérdele las cosas que pueden hacer para ayudar a prevenir la enfermedad, como lavarse las manos y el distanciamiento social. Ayúdelos a comprender que está bien tener un día difícil en el trabajo y que a veces su trabajo es estresante.

Puede decirle:

"A veces, me siento triste después del trabajo porque es muy difícil ver a tantas personas que están enfermas. Hoy fue un día difícil en el trabajo. Pero está BIEN tener a veces días difíciles y sentirse triste o preocupado. También es normal sentirse triste o nervioso por el virus. A pesar de que hoy fue un día difícil en el trabajo, estoy contento de estar en casa ahora contigo y poder pasar tiempo juntos".

Redes sociales y control de la ansiedad

  • Los niños y los adolescentes pueden estar expuestos a información inexacta sobre el COVID-19 en las redes sociales y en Internet.
  • Hable sobre el COVID-19 cuando surja la oportunidad. Fomente debates honestos y sinceros. Esto puede disminuir la ansiedad, la confusión y los conceptos erróneos. Aclare cualquier concepto erróneo que pudieran tener.
  • Hable de lo que su hijo ya sabe y verifique lo que entiende. Ofrezca información precisa para ayudar a que su hijo se tranquilice. La información errónea puede provocar un aumento de la ansiedad. Proporcione una sensación de control y haga hincapié en la importancia de utilizar estrategias recomendadas para prevenir la propagación del COVID-19, como lavarse las manos y el distanciamiento social.
  • La exposición a noticias reiteradas de hechos estresantes o traumáticos puede dañar el bienestar emocional del niño. Limite la cantidad de coberturas periodísticas que su hijo mira, asegúrese de que su hijo reciba información creíble, y controle el uso de las redes sociales.
  • A veces, los adolescentes pueden sentirse invencibles y pensar que los riesgos no se aplican a ellos. Posiblemente haya advertido que su hijo adolescente no toma con seriedad el coronavirus. Es posible que piensen que todos simplemente están exagerando. Tenga en cuenta que los adolescentes pueden escuchar información incorrecta de otros, especialmente de los amigos y las redes sociales.

Tenga por seguro que no existe una única forma correcta de hablar con su hijo sobre temas difíciles. Mantenga estas conversaciones abiertas y permítase un tiempo de gracia por apoyar a su hijo, a su familia y a usted mismo en este difícil momento.

Si necesita más ayuda, esté seguro de ello y acuda a su familia, amigos o proveedores de salud mental.

La especialista en vida infantil de St. Jude, Samantha Toohey, colaboró con esta publicación.

 
 

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