Conozca a
Da'Maya

10 años, cáncer de tejido suave

 

Da’Maya tenía dolor de oídos y la garganta inflamada, y su madre, Sywanda, notó que la niña tenía demasiado sueño mientras estaban en la iglesia.  Lo que al principio parecía ser una simple infección resultó ser un tumor en el lado izquierdo del cuello de Da’Maya, mismo que estaba empujando contra sus vías respiratorias y creciendo en dirección a su cara.

Cuando una biopsia confirmó que era cáncer, Da’Maya fue inmediatamente referida a St. Jude Children’s Research Hospital.

Las familias nunca reciben una factura de St. Jude por su tratamiento, transporte, hospedaje ni alimentación, porque la única preocupación de las familias debería ser ayudar a sus hijos a vivir.


Una vez que llegamos, pude ver de qué se trata St. Jude. Nos han cuidado bien desde el primer día. Es un gran alivio.

Sywanda, mamá de Da’Maya

 
 

Da’Maya se divierte durante una sesión de manualidades con Jackie, especialista de Child Life.

Con un diagnóstico oficial de rabdomiosarcoma, un tipo de cáncer del tejido suave, Da’Maya recibió 42 semanas de tratamientos intensivos, incluyendo quimioterapia y terapia de radiación. Pero primero, ella tuvo que ser sometida a una cirugía de traqueotomía, porque era probable que la radiación causara crecimiento en el tumor antes de encogerlo, y esto pondría en peligro su respiración. 

Después de la cirugía, Da’Maya no podía hablar, aunque intentaba decirle algo a su madre. Sywanda le dio papel y pluma, y Da’Maya escribió, “Jesús”. Entonces ella apuntó hacia arriba y susurró, “Él me está protegiendo”.

Da’Maya viste su ropa más fina para ir a la iglesia.

Da’Maya viste su ropa más fina para ir a la iglesia.

“Desde ese día, he estado bien”, dijo Sywanda. “Su fe y su creencia en Dios realmente nos han ayudado a atravesar esto. Cuando llegamos, al principio, yo era una bola de nervios. Su personalidad me ayuda a continuar. Ella es muy fuerte”.

En St. Jude, Da’Maya disfrutó de actividades, como pintar con los especialistas de Child Life. Y Sywanda, quien es profesora, se alegró de que su niña pudiera continuar con su trabajo escolar gracias a la escuela de St. Jude.

Da’Maya recibió su dosis final de quimioterapia en junio. Ahora con 10 años de edad, ella está libre de cáncer y ha regresado a casa. 

 

Ayude a nuestras familias a enfocarse en sus niños enfermos, no en sus facturas médicas.

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