Acerca de este estudio
Algunas personas jóvenes que han recibido un trasplante de médula ósea (células madre) pueden presentar pérdida de fuerza muscular y de energía. Esto puede dificultar las actividades cotidianas y afectar la sensación general de bienestar. Los médicos e investigadores desean encontrar maneras de ayudar a los sobrevivientes a recuperar su fuerza y su condición física. Este estudio evaluará si el ejercicio y un suplemento llamado ribósido de nicotinamida (NR, sigla en inglés) pueden mejorar la fuerza muscular y la energía después del trasplante.
Este estudio está dirigido a personas que hayan recibido un trasplante de médula ósea entre 6 y 48 meses antes. Pueden haber tenido leucemia linfoblástica aguda , leucemia mieloide aguda, síndrome mielodisplásico o anemia aplásica antes del trasplante. El estudio tendrá una duración aproximada de 16 semanas.
A cada participante se lo asignará aleatoriamente a 1 de 4 grupos. Podrán:
- Realizar ejercicio y tomar NR
- Realizar ejercicio y tomar un placebo (un comprimido con un aspecto similar, sin medicamento activo)
- Tomar NR sin realizar ejercicio
- Tomar un placebo sin realizar ejercicio
Los ejercicios pueden realizarse en el hogar con la ayuda de entrenadores capacitados. St. Jude proporciona el equipo de ejercicio. Los participantes utilizarán dispositivos de seguimiento físico para monitorear su frecuencia cardíaca y su actividad física. También se llevarán a cabo extracciones de sangre, pruebas de esfuerzo y estudios por IRM y exploraciones de densidad ósea.
El equipo de investigación evaluará:
- La fuerza muscular de cada persona antes y después del estudio
- La cantidad de masa muscular
- La condición física del corazón y los pulmones
- El grado de eficiencia con el que los músculos producen energía
Estas evaluaciones permitirán determinar si el ejercicio, el NR o la combinación de ambos pueden mejorar la fuerza y la condición física después de un trasplante de médula ósea.
Los investigadores esperan que este estudio identifique maneras seguras y eficaces de ayudar a los jóvenes a recuperarse después de un trasplante de médula ósea. Recuperar masa muscular y energía podría favorecer la salud a largo plazo y facilitar que los sobrevivientes permanezcan activos a medida que crecen. Los resultados podrían ayudar a los médicos a diseñar mejores programas para los pacientes en el futuro.
Descripción general de los requisitos necesarios
- Tener entre 10 y 30 años
- Antecedentes de leucemia aguda, síndrome mielodisplásico o anemia aplásica
- Haber recibido un trasplante de médula ósea entre 6 y 48 meses antes
- Estar lo suficientemente saludable como para hacer ejercicio